Ataque destacado al desastre hipotecario de Obama

6 de enero de 2010

4 de enero de 2010 (LPAC).- El New York Times dedicó de manera destacada su artículo de primera plana del 2 de enero al reclamo de que el plan de Obama de más de un año para ``mitigar los embargos hipotecarios'' no solo fracasó, sino que ha empeorado el desplome en los precios de las viviendas y podría ``ocasionar otra recesión''. Aunque es inapropiado el lenguaje descriptivo del desplome de desintegración financiera, está claro que -quizá en representación de esos economistas que saben que se tiene que someter a una supervisión adulta y dar marcha atrás a sus medidas- tienen a Obama como blanco.

Las últimas cifras sobre las pérdidas de hogares en el artículo, tomadas de Moody'sEconomy.com, son sorprendentes. La cantidad total de recobro de posesiones por embargos hipotecarios, más el abandono de hogares debido a los embargos, más las pérdidas de hogares debido a las ``ventas con pérdidas'', suman un total de 1.7 millones de hogares estadounidenses perdidos en el 2008; 2 millones en el 2009 y se proyectan 2.4 millones para el 2010. Esto significa que 6.1 millón, o una octava parte de todas las casas hipotecadas en el país, 6,000 hogares se han venido perdiendo diariamente en los últimos tres años.

Citan a los economistas Mark Zandi de Economy.com y Kevin Katari de Watershed Asset Management: ``Desde su inicio, el plan de Obama ha sido criticado por no haber forzado a los bancos a que redujeran el tamaño de los saldos hipotecarios pendientes''. ``Con el plan de Obama, los bancos han estado usando modificaciones temporales en los préstamos para justificar evadir una contabilidad honesta de las pérdidas hipotecarias en sus libros de contabilidad''. Cierto, para variar.

Sobre el lado del rescate bancario de la política de Obama, el economista Dean Baker se enfoca en lo que el folleto de LPAC ``Equiparable a la traición'' planteó hace 18 meses: Obama ha expandido el rescate de Fannie Mae y Freddie Mac, de su límite original de $400 mil millones a ilimitado. ``Ahora bien, es muy difícil entender cómo es que ellos [Freddie y Fannie] pudieron haber incurrido en pérdidas por más de $400 mil millones'' de dólares, dice Baker. ``Y esto plantea la pregunta, ¿qué es exactamente lo que están haciendo las [nacionalizadas] Fannie y Freddie? Y lo que yo sugeriría en este asunto es que esto pudiera ser una puerta trasera del TARP. En efecto, lo que Fannie y Freddie pudieran estar haciendo es comprando activos malos -que es lo que se supone debe hacer el TARP- a los bancos y pagándole mucho dinero por ellos, en cuyo caso se incurriría en muchas pérdidas. Así que éste pudiera se otro gran regalo para los bancos''

Mientras tanto, durante el 2009 la Reserva Federal compró $1,111 billones de dólares en tales valores respaldados por hipotecas (MBS, por sus siglas en inglés). Dado que Fannie y Freddie emitieron solo unos $250 mil millones en MBS en el 2009, y estos fueron el 90% de todos los MBS emitidos, la Reserva Federal compró abrumadoramente (por un valor de $850 mil millones de dólares) MBS a los bancos, que han estado en los libros de contabilidad de los bancos desde el 2006-2007, y compró esta basura tóxica al 100% del valor que los bancos alegan que tienen.

Restablezcamos el pincipio de la Glass-Steagall, la cual, como lo describió Lyndon LaRouche, fue simplemente la instrumentación, en 1933, del principio de banca nacional hamiltoniana encarnada en la Constitución de Estados Unidos. Eliminemos de inmediato todos estos rescates corruptos; todos estos bancos ya están listos para una reorganización por quiebra.