El senador Webb encabeza la postura de decirle a Obama que su reforma asesina está muerta

22 de enero de 2010

21 de enero de 2010 (LPAC).— Menos de dos horas después de que se cerraron las urnas en la elección especial senatorial en Massachusetts el martes pasado, el senador demócrata Jim Webb (de Virginia) le salió al paso a los "sabelotodos" de la Casa Blanca al emitir una declaración en la que dice que esta elección especial, fue de hecho, un referéndum sobre la reforma de salud de Obama, cuyo resultado fue un rechazo masivo, y que mas vale que sea respetado.

"Su intervención fue extremadamente importante", señaló Lyndon LaRouche, el líder de la oposición a la reforma de salud de Obama modelada en una política nazi. "El senador Webb fijo el tono, dado también lo que hizo en el pasado y lo que representa. Dio la cara por otros para decir la verdad". Los antecedentes de Webb en el gobierno de Reagan y en la institución militar, y su deseo de alertar directa y públicamente a Obama de que no viole la Constitución de los Estados Unidos (antes de la conferencia de Copenhagen sobre "calentamiento global" Webb también le dio un aviso), le agregó peso a sus declaraciones.

"En muchas formas la campaña en Massachusetts se convirtió en un referéndum no solo para la reforma de salud, sino también para la sinceridad y la integridad de nuestro proceso de gobierno", dijo Webb a las 10 PM del 19 de enero. "Es vital que recuperemos el respeto del pueblo estadounidense en nuestro sistema de gobierno y nuestros líderes. Con ese fin, yo creo que solo sería justo y prudente que suspendamos la votación sobre la legislación de la atención médica hasta que el senador Brown asuma su cargo".

El miércoles, la senadora Claire McCaskill (D-MO) y el senador Evan Bayh (D-IN), respaldaron las declaraciones de Webb, informando que "mas o menos 10" senadores lo respaldan implícitamente. En la Cámara de Representantes, muchos representantes siguieron el liderazgo de Webb. El representante John Murtha (D-PA) dijo ante una reunión con sus electores que ambas versiones [de la reforma de salud de Obama ] con todas sus intensiones y propósitos, están muertas como gracias a Massachusetts... El pueblo a enviado un mensaje". Brad Ellsworth (D-IN) estuvo de acuerdo en que la Cámara de Representantes no puede ahora aceptar el proyecto de ley de asistencia médica del Senado, y declaró que votaría en contra del mismo. El representante Chris Van Hollen dijo, "La asistencia médica fue también parte del debate, y los ciudadanos de Massachusetts estaban en lo correcto por estar molestos por la cláusula del proyecto de ley del Senado sobre los pagos en Nebraska y otros acuerdos especiales". Anthony Weiner, representante demócrata de Nueva York alertó: "Hemos abandonado nuestros principios sobre la asistencia médica, como el aumentar el Medicare. Hemos espantado a los votantes con esto... los líderes del Congreso se están haciendo los muertitos... Den un paso atrás y digan, 'Entendimos el mensaje'. A los votantes independientes no les gusta. Tomen un proyecto de ley de empleos, y agréguenle asistencia médica aumentando el Medicare".

'Rescates Barney' Frank, representante demócrata de Massachussets, al mirar el mapa de votantes independientes furiosos alrededor de el, le dijo al periódico The Hill, e inclusive a electores que le llamaron hoy, que la reforma de salud de Obama está acabada y que el votaría en contra del proyecto de ley del Senado. "Yo siento firmemente que la mayoría demócrata en el Congreso debe respetar el proceso y no intentar pasar por alto los resultados electorales", dijo Frank.

LaRouche dio la voz de alerta hoy y dijo que Obama no iba abandonar su proyecto de ley nazi, y ya está tratando de sedar a los congresistas demócratas en contra del mandato que con sus votos dio la huelga de masas.