LaRouche: La única austeridad aceptable es para Wall Street

25 de enero de 2010

Volante para organizar. Descarguelo (PDF)

23 de enero del 2010 (LPAC).— Lyndon LaRouche arremetió contra el presidente Barak Obama y quienes en el Congreso están cediendo a las presiones en favor de una sanguinaria comisión de austeridad, y argumentó que mas bien lo que se necesita de inmediato es poner en ejecución el regreso a la normativa Glass-Steagall, anular el rescate de Wall Street y lanzar un programa federal en gran escala de inversión de capital que generará millones de empleos productivos. "Si ha de haber austeridad", declaró LaRouche, "dejen que se imponga sobre Wall Street. Si todo Wall Street fuera a esfumarse de la faz de la Tierra, no me importaría en lo más mínimo, siempre y cuando tuviéramos un sistema de banca comercial funcionando, bajo las normas de Glass-Steagall".

Los señalamientos de LaRouche van dirigidos a los esfuerzos provenientes de la Casa Blanca de Obama para crear una comisión de austeridad, por una Orden Ejecutiva Presidencial, que impondrá recortes asesinos en todos los programas sociales del gobierno, como el Seguro Social, el Medicare [el servicio médico gubernamental para mayores de 65 años] el Medicaid [el servicio médico gubernamental para pobres e indigentes] y las prestaciones de los veteranos. El martes por la noche, Obama llegó a un acuerdo con los líderes demócratas en el Congreso para que apoyen semejante orden ejecutiva, en caso de que el Congreso no logre aprobar una comisión de austeridad bipartidista, cuyos recortes serían sujetos a una votación de sí o no, sin modificación. Los congresistas republicanos se oponen a la idea de una orden ejecutivo, ya que según ellos no tendría el suficiente poder obligatorio para imponer el nivel de austeridad que quieren sobre la población estadounidense. "Los republicanos que nunca han trabajado para vivir, y que no saben nada sobre la productividad real, simplemente debieran mantenerse al margen", advirtió LaRouche.

LaRouche recalcó que lo que se necesita "es una campaña de productividad, no de austeridad. Necesitamos regresar a la banca comercial de Glass-Steagall. Necesitamos la austeridad contra Wall Street, para permitir al gobierno federal emitir crédito para la productividad. Si una inversión no cumple con el criterio de Franklin Roosevelt de incrementar la productividad del poder del trabajo, entonces deséchenlo.

"Nosotros queremos ver nuevas firmas manufactureras exitosas, inversión de capital en gran escala en infraestructura; encabezada por plantas de energía nuclear, ferrocarril de pasajeros y de carga de alta velocidad. Necesitamos una expansión de la productividad de la fuerza laboral, por medio de billones de dólares de tal inversión objetivo".

LaRouche contrastó su enfoque del criterio de una Comisión Glass-Steagall o una Comisión Pecora con las recientes propuestas de dizque reforma vinculadas al ex presidente de la Reserva Federal Paul Volcker. "Paul Volcker es inteligente, hasta donde puede, pero ha capitulado a Obama en el asunto de encontrar una solución regulatoria que no signifique una amenaza existencial a Wall Street. La diferencia entre yo y Paul Volcker", concluyó LaRouche, "es que yo deseo dejar que muera Wall Street. Paul Volcker capituló, no porque sea malicioso sino porque él tuvo miedo de lo que se implica con semejante actitud hacia los bancos comerciantes y de inversión de Wall Street. Yo sé que, a menos que se restaure Glass-Steagall, se anule el rescate, se aplique mi Ley de Protección a los y Propietarios de Vivienda y a la Banca, para detener los embargos de casas y se lance un programa federal de crédito para estimular los poderes productivos del trabajo, los Estados Unidos están perdidos. Hemos llegado a ese momento en el que está en duda la misma sobrevivencia de los Estados Unidos, si no actuamos pronto. La gente responsable de tomar decisiones necesita dedicarle más tiempo a conversar con la población de los Estados Unidos y menos tiempo en consultas con los codiciosos banqueros de Wall Street".