LaRouche: estamos en guerra y el enemigo es el imperio británico

29 de enero de 2010

29 de enero de 2010 (LPAC).- Conforme nos acercamos a la videoconferencia internacional por Internet de Lyndon LaRouche, el sábado 30 de enero a la 1 pm (hora del Este de EU), la huelga de masas en Estados Unidos, cuyo liderato es Lyndon LaRouche, se enfoca en el centro del monetarismo británico en Estados Unidos: Wall Street y el sistema de la Reserva Federal (Fed). Hasta el Senado estadounidense, controlado por el "llevársela bien para pasarla bien", se vio compelido por esta huelga de masas a emitir 30 votos en contra de la reconfirmación de "Rescates" Ben Bernanke, la mayor votación en la historia en contra de un candidato a la presidente de la Reserva Federal controlada por los británicos.

Aunque Bernanke fue reconfirmado ayer, la campaña para acorralar a Geithner y Bernanke sigue en aumento. Como dijo Lyndon LaRouche hoy, "esto no va a parar. Este es el fin de algunas personas, el fin de las carreras de algunas personas".

En el caso de Geithner, podría enfrentar cargos por perjurio. Durante su testimonio jurado ante la comisión de Supervisión y Reforma del Gobierno el jueves, admitió que él no había firmado un acuerdo para recusarse del asunto de la AIG. Sin embargo, alegó:" Yo me abstuve del manejo, operaciones y políticas de día con día de la Fed de Nueva York, y mis colegas tanto en Washington como en Nueva York pueden ser testigos de eso". Desafortunadamente para Geithner, Neil Barofsky, el Inspector General Especial de TARP (el mecanismo financiero mediante el cual la Fed rescató a los grandes bancos de inversión), quien también testificó en la audiencia, contradijo a Gaithner en este asunto, e informó que ejecutivos del Banco de la Reserva Federal de Nueva York (BRFNY) le habían declarado a su despacho que se reunieron con Geithner para tratar el acuerdo de contratos 'swap' (como se conocen en inglés) por incumplimientos crediticios de la AIG y que Geithner "asintió" a su propuesta de pagar los swaps por incumplimientos crediticios de la AIG al 100%. Cuando el despacho de Barofsky le preguntó a los ejecutivos si sentían que habían recibido sus "órdenes de marcha" de Geithner para pagar a la par a sus contrapartes, un funcionario de la Reserva Federal de Nueva York respondió: "Así es, absolutamente".

El lunes, los miembros de mayor jerarquía en la comisión de Supervisión y Reforma del Gobierno, encabezados por el congresista Issa, dieron a conocer un informe de 22 páginas titulado: "Cómo la Reserva Federal lucho para encubrirle a la población estadounidense los detalles del rescate de las contrapartes de la AIG". El informe da a conocer varios de los correos electrónicos de funcionarios del BRFNY en donde se comprueba que Geithner estuvo profundamente involucrado en la toma de decisiones. Su bitácora de reuniones también muestra que presidió seis reuniones formales sobre la AIG en noviembre del 2008 con miembros de su equipo.

Pero Geithner no es el único que está en problemas. El martes, el congresista Issa le envió una carta al presidente de la comisión Edolphus Towns urgiéndole que emita un nuevo citatorio sobre el caso de la AIG, esta vez a la Reserva Federal. Issa destaca que ha salido a la luz información nueva sobre documentos en posesión de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal en relación a la decisión de la Reserva Federal de rescatar a la AIG en septiembre de 2008. Issa destaca que su oficina ha recibido información importante de un soplón, que identifica documentos específicos en donde se detalla el involucramiento personal de Bernanke en la decisión de pagar los swaps por incumplimientos crediticios de la AIG al 100%.

Asi que aunque ratificaron en el cargo a Bernanke como presidente de la Fed, está tan seguro en el puesto como lo estaba Nixon después de las elecciones de 1972.

Después de las audiencias del miércoles, el congresista Issa dio a conocer una declaración en la que dice de Geithner: "Si él o alguien más cree que esta investigación va a terminar después de esta audiencia, están completamente equivocados".

Issa también dio a conocer un documento de 5 páginas, el "Calendario A" que la AIG presentó ante la SEC (Comisión de Valores, NDR), detallando todos los swaps por incumplimientos crediticios que le pagó la AIG a Goldman Sachs, etcétera. El BRFNY trato de evitar que se presentara esta información. Cuando finalmente se presentó, se suponía que la SEC la tenía que haber sellado hasta el año 2018 y mantenido en un sitio destinado a asuntos de seguridad nacional. Pero ahora se dio a conocer públicamente en forma no redactada.

Al mismo tiempo, cada vez hay más indicios, como dijo Lyndon LaRouche hoy, de que algunas personas que quieren seguir en la vida pública, reconocen que este es el momento obvio para abandonar el barco. Algunos Demócratas están abandonando el barco para pasarse a la nómina Republicana.

Un ejemplo es el acuerdo al que llegaron el miércoles el presidente de la Comisión de Comercio y Energía de la Cámara de Representantes, congresista Henry Waxman (demócrata de California) y el congresista Michael Burgess (republicano de Texas) para emprender una investigación de los acuerdos corruptos hechos por la Casa Blanca de Obama con las compañías farmacéuticas, los hospitales y los doctores, en el momento en que se estaba lanzando la campaña por los servicios de la muerte de Obama. Waxman, uno de los tres presidentes de comisiones de la cámara de Representantes responsable de pastorear la versión de la cámara de los servicios de la muerte de Obama para que pasara la cámara de Representantes, aceptó ayudarles a los republicanos a obtener una lista amplia de las reuniones que sostuvo la Casa Blanca con representantes de la industria, así como también las grabaciones que documentan las llamadas y los correos electrónicos entre grupos externos y el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Mientras tanto, como lo ha enfatizado Lyndon LaRouche, el títere británico en la Casa Blanca, Obama mismo, está cerca del fin de su carrera nerónica. En vez de escuchar el proceso de huelga de masas, en su discurso Mensaje a la Nación Obama probó, como lo ha afirmado LaRouche, que constitucionalmente es incapaz de cambiar. En vez de esto insistió en continuar presionando con su nazi proyecto de ley de muerte y su fascista política de "energía verde".

Hasta el editorial principal del Wall Street Journal pescó el aroma de la tendencia de Obama al suicidio político, comparando a Obama con Willy Loman, el personaje del dramaturgo Arhtur Miller en su obra 'La muerte de un vendedor". Según el Journal: "Sobre los servicios de salud, el Señor Obama ofreció un soliloquio al estilo de Willy Loman, sobre su esfuerzo de un año, como si el público estadounidense no hubiera apreciado verdaderamente las virtudes implícitas de su proyecto de ley y su propio trabajo arduo".

Como lo demuestra la supresión del artículo de Ambrose Evans-Pritchard en donde ponía al descubierto las intenciones del Imperio Británico por eliminar la soberanía nacional, la guerra que estamos librando es en defensa de la capacidad soberana de los estados nacionales de actuar en concierto para desarrollar sus respectivas poblaciones en contra del intento del Imperio Británico monetarista por matar a esas poblaciones. Evans-Pritchard compara la burocracia de la Unión Europea (UE) controlada por los británicos, con el papado medieval ultramontano con sus abogados jesuíticos. Fue en contra de este sistema imperialista ultramontano que Nicolás de Cusa escribió en 1433 que el emperador "deriva su poder del pueblo". Este es el principio que están negando el Imperio Británico y su títere Obama, a su propia costa.

Como ha enfatizado LaRouche, la huelga de masas en marcha ahora en Estados Unidos, como se ve reflejada en las elecciones de Massachusetts, refleja precisamente este principio, imbuido en la Declaración de Independencia de EU y en la Constitución de EU.

Es este principio el que está definiendo ahora la política en EU, y, por extensión, en todo el mundo. La población esta lista para pelear. El único problema es que no sabe cual es la solución. Lyndon LaRouche sí.