LaRouche: No se necesita mucha imaginación

19 de febrero de 2010

19 de febrero de 2010 (LPAC).— Luego de que Lyndon LaRouche identificó el hecho de que la crisis de la zona del euro no se centra en Grecia, sino más bien en España, como lo evidencian los activos fraudulentos del Banco Santander, propiedad del Reino Unido, ahora, la atención se ha desplazado hacia España como el "eslabón débil" de Europa. Como dijera LaRouche ayer, no se necesita tener una gran imaginación para darse cuenta de esto.

La edición mas actualizada de la revista Business Week publica un artículo escrito por Sean O'Grady que se titula: "Los temores de la zona del euro se propagan a España. Aunque sus finanzas se encuentran en mejor forma que las de Grecia, hay un nerviosismo creciente en Europa de que España pudiese ser el próximo eslabón débil de la zona del euro".

O'Grady escribe: "El temor es que el próximo miembro de los llamados 'PIIGS' —Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España que sufra una crisis de confianza será España. Y no obstante crecen los temores de que, aun cuando la crisis de Grecia está muy lejos de resolverse, España podría ser el próximo 'eslabón débil', como lo caracterizara el Primer Ministro de Grecia, George Papandreu, hace algunas semanas. Ahora el Primer Ministro de España, José Rodríguez Zapatero, admitió prácticamente que le está sucediendo otro tanto, culpando a los 'especuladores' por los afanes que vive España. El déficit del presupuesto anual de España, como el del Reino Unido y el de Grecia, se ha disparado hasta llegar los dos dígitos; a casi un 12% del PIB, compite con el desprecio olímpico de Grecia a las normas de prudencia del viejo Tratado de Maastritch. Y los mercados están preocupados. El problema es el tamaño". O'Grady hasta cita al incompetente de Paul Krugman diciendo: "En términos económicos el centro de la crisis está en España, que es mucho más grande".

Uno de los redactores del Financial Times, Walter Muenchau, también cayó en cuenta, tardíamente, en un artículo titulado: "Porqué me preocupa más España que Grecia". Después de señalar que la Unión Europea tiene ahora una norma de rescate financiero, que consiste en que se puede rescatar financieramente a un país si acuerda unas condiciones de austeridad brutales, Muenchau pregunta: "¿Qué pasa si ese país no obedece, o no puede obedecer, estas condicionalidades?"

Aunque alega estúpidamente que todavía faltan unos cinco años para la crisis, cuando en realidad ya está aquí, Muenchau agrega que: "Con toda seguridad Grecia no será ese país, pero pudiera ser España... Ahora bien, ¿qué sucedería si nuestras nuevas normas para el rescate financiero se topasen con una crisis española, digamos en cinco años? Yo apostaría a que quienquiera que fuera entonces el primer ministro respondería con una grosera señal con los dedos, se saldría de la reunión, regresaría a su casa, y declararía con orgullo que España no aceptará tal pérdida extrema de su soberanía. Es preferible la muerte que ser sometido al dominio extranjero hostil. Al día siguiente declararía una moratoria de los pagos de la deuda del país. ¿Y luego qué? Alemania puede no estar dispuesta a rescatar financieramente a Grecia por un montón de razones. Pero Alemania lo hará. Pero de ninguna manera podría Alemania rescatar financieramente a España. Alemania y Francia juntas, no pueden rescatar a España. España es demasiado grande. Y está garantizado que España no sería ni cercanamente tan obediente como Grecia".