Obama y el Grupo Inter-Alpha deben irse: ¡Una Glass-Steagall global, ya!

20 de marzo de 2010

por Lyndon H. LaRouche, Jr.

2 de marzo de 2010

En estos momentos, los Estados Unidos, en California y algunos otros sitios, se tambalea al borde de una crisis de desintegración general no solo de la totalidad de la economía estadounidense, sino de un derrumbe en reacción en cadena en todas partes de la economía mundial. Cualquier evaluación contraria es o producto de deseos idiotas, o simplemente una mentira del condenado Gobierno de Obama. El destino inmediato de todo el planeta depende ahora de la salida inmediata del Presidente Barack Obama de su cargo como Presidente de Estados Unidos.

Hay una opción. Si un número significativo de las naciones existentes del mundo, se unen con Estados Unidos de América para sujetar a todas las partes del mundo, implícitamente, al único remedio disponible para este desastre planetario que se precipita, la imposición de lo que se conoce como una forma estricta de la normativa de la ley "Glass-Steagall", se puede parar en seco la actual crisis general de desintegración en marcha, y se puede emprender una recuperación físico-económica basada en la construcción de infraestructura, que debe ser llevada a cabo mediante un acuerdo global entre naciones, un acuerdo entre un conjunto de naciones organizadas en torno a un sistema crediticio de largo aliento y con tipos de cambio fijo.

Se debe decir llanamente, que una reforma de emergencia de ese tipo barrería prácticamente las obligaciones nominales asociadas a esos complejos financieros como la burbuja hiperinflacionaria del grupo Inter-Alpha. Le llegó la hora a este grupo Inter-Alpha, y ya pasó, durante los últimas cuatro décadas. Ha regresado el momento del Presidente Franklin Delano Roosevelt. No hay otra opción práctica para la humanidad más que esta.

El propósito de esta reforma de emergencia incluye el compromiso de rescatar a las instituciones bancarias y similares que satisfagan la normativa de la ley Glass-Steagall, aun cuando las instituciones del caso sigan bajo la protección de la ley de bancarrotas por un período de gracia extendido para su reorganización. Lo que se tiene que subrayar en ese respecto es lo siguiente.

La recuperación de nuestra economía planetaria, por otra parte condenada a la fatalidad, depende ahora de un sistema de crédito de largo plazo, con tipos de cambio fijos, y a tasas de interés por debajo del 2% al año. El motor principal de la recuperación económica y la seguridad de las naciones del planeta, tiene que venir de poner el acento en las inversiones de largo plazo en la infraestructura económica básica, en las categorías de sistemas de energía de alta densidad de flujo energético, de sistemas modernos de transporte masivo, sistemas ampliados de grandes capacidades de gestión de aguas, subrayando el agua potable, y sistemas ampliados de atención médica general y de educación, en apoyo del desarrollo de las poblaciones, diseñados de acuerdo al desarrollo físico de las economías del mundo en base a sistemas de energía de muy alta densidad energética.

Por tanto, el motor empleado para detener el derrumbe que ya se nos viene encima, de las economías físicas y de las poblaciones de las naciones del mundo, se debe conducir mediante el empleo de dichos sistemas crediticios de tipo de cambio fijo, para implementar el rol de la infraestructura económica básica moderna en tanto origen del mercado para el desarrollo progresista de la agricultura y la industria, mediante el papel cooperador de los gobiernos nacionales y los sistemas bancarios que satisfagan las exigencias de la normativa Glass-Steagall.

Las medidas a tomar inmediatamente, para este fin, son posibles y tendrán éxito si existe el tipo de orientación progresista a favor del desarrollo que he implicado aquí.

El mundo ya no necesita de esos esquemas gigantescos del tipo que se asocia a la organización bancaria Inter-Alpha. La pérdida de Wall Street no sera ningúna pérdida para la humanidad presente o futura.

Esto que he esbozado, apenas un resumen inmediato, es no obstante la única opción disponible para Estados Unidos de América, entre otras naciones, en lo que dure el calendario anual presente.

El esfuerzo tendrá éxito, siempre y cuando encontremos los dirigentes políticos con las agallas para emprender y respaldar la tarea ya.