LaRouche: Estados Unidos y Rusia deben lanzar un ataque repentino, inesperado contra el narcotráfico afgano

7 de abril de 2010

7 de abril de 2010 (LPAC) — En discusiones con sus colegas ayer, Lyndon LaRouche señaló que tenemos que organizar una intervención estratégica que cause conmoción en la situación estratégica actual, y la situación ideal que se presta para ello es un ataque repentino, inesperado en contra del aparato de opio y heroína de Afganistán.

Es el tipo de cosas que se puede hacer en cuestión de horas de un momento a otro, con base en muy buena inteligencia, explicó LaRouche. Lo que no se quiere es andar bombardeando campesinos, sino asestar un golpe mortal a las capacidades de narcotráfico del imperio británico. Se trata de golpear a las organizaciones narcotraficantes, abatir sus campos de amapola, y hacerlo como una operación conjunta ruso-estadounidense. Esto tendrá el efecto de causar un viraje en la situación estratégica.

Se trata de cooperar con los rusos, y crearle dificultades a los británicos realizando una efectiva operación de erradicación en contra de su guerra de opio en su punto más vulnerable, que es al interior de Afganistán.

Nos tenemos que mover rápido, explicó LaRouche, y realizar una operación que agarre a los británicos fuera de guardia y adelantarse a sus capacidades para llevar a cabo cualquier operación efectiva en contra.

Uno de los aspectos especiales de esto es que tenemos que atraer a Irán a esta operación. Ellos tienen un enorme interés en derrotar al tráfico de opio de Afganistán: 20% de la población de Irán es adicta al opio ahora.

Por lo tanto, dijo LaRouche, vamos a realizar una operación adelantada contra los británicos. Se trata de una operación conjunta ruso-estadounidense; metemos a los iraníes dentro, hacemos que los chinos den su apoyo para ello, lo cual reforzará la cooperación de paquistaní, y bajo esas circunstancias lo conseguimos. India debe participar también. Los británicos ya son odiados en China, y desde el punto de vista de las operaciones anglosauditas desde Afganistán, nadie quiere a los sauditas en absoluto.

Se trata de una operación estratégica, subrayó LaRouche. Mantener a los británicos a la defensiva. Ya hemos logrado un impacto significativo en la Casa Blanca por el modo en que LaRouche empaquetó toda la política afgana junto con el enjuiciamiento de Obama por su colusión equivalente a traición con los narcotraficantes del Talibán, ordenando que no se metan en el asunto del opio. Hemos creado una situación donde el factor Obama mismo se ha puesto a la defensiva.

Ahora mismo, en esta fase inmediata, tenemos que mantener a Obama a la defensive, explicó LaRouche, porque tenemos que conseguir una luz verde desde el interior del gobierno estadounidense para esta operación conjunta ruso-estadounidense: Una operación bien planeada de Rusia y Estados Unidos para romperle la nuca al aparato del opio de Afganistán.

Si se hace esto, indicó LaRouche, se cambiará la dinámica dentro de Irán también. Y si los israelíes averiguan que LaRouche tiene una mano metida en esta operación, tenderán a ser muy cuidadosos, y se contendrán de realizar cualquier tipo de operación suicida lunática.