El Plan de Schultz y Rohatyn consiste en desmilitarizar las fuerzas armadas

16 de abril de 2010

16 de abril de 2010 (LPAC) - Los informes más recientes del Pentágono y del Servicio de Investigación del Congreso destacan el grado al cual las políticas fascistas de privatización de las Fuerzas Armadas de Shultz y Rohatyn se han apoderado de las capacidad de combate de EU. Tanto en Irak como en Afganistán, los empleados por los contratistas eran más que el personal de las Fuerzas Armadas de EU. Había unos 107,292 contratistas (de los cuales casi 81,000 eran afganos), empleados por el Comando Central de EU en Afganistán y 100,035 en Irak, para fines del primer trimestre del 2010. Esto se compara con alrededor de 78,000 efectivos en Afganistán y 96,000 en Irak. La mayor parte de estos contratistas, alrededor de un 60 % en Irak, estaban realizando tareas de apoyo y logísticas básicas, pero, según las cifras del Departamento de Defensa, también había 9,431 contratistas de seguridad armados en Irak y otros 13,717 en Afganistán (en donde todos, con excepción de 500, eran afganos), hasta el 31 de diciembre de 2009.

El informe del 9 de abril del Servicio de Investigación del Congreso, que en realidad está relacionado con las políticas en relación a las compensaciones de los trabajadores de los empleados por contratistas federales, demuestran que, de hecho, estos contratistas estaban trabajando en zonas de combate y muchos pagaron con sus vidas. Entre septiembre de 2001 y el 31 de diciembre de 2009, hubo un total de 55,988 reclamos compensatorios de trabajadores para empleados contratistas en Irak y Afganistán, incluyendo 1,987 muertes. De las muertes, 1,459 ocurrieron en Irak y 289 en Afganistán. Estas cifras se deben agregar a las muertes en las Fuerzas Armadas de EU, que en el mismo período fueron de 4,248 en Irak y 848 en Afganistán, dado que la mano de obra de los contratistas son, en realidad, parte del despliegue de las Fuerzas Armadas de EU. En Afganistán, 100 de las muertes de contratistas se produjeron en los últimos seis meses del 2009, lo que refleja la intensificación de los enfrentamientos ahí. Alrededor de un 40% de todos los casos de compensaciones de trabajadores en Irak y Afganistán eran empleados de la KBR de Dick Cheney.

Lyndon LaRouche calificó esta creciente dependencia en los contratistas como una política de desmilitarización de las fuerzas armadas. Desplegar a no combatientes en una zona de combate, es una operación criminal. En una zona de combate todos deben estar armados. Todos deben de estar preparados. Esta política está destruyendo a las Fuerzas Armadas. Entre menos fuerzas armadas tengas, más las van a destruir.