Lo que sea menos la Glass-Steagall

3 de may de 2010

2 de mayo de 2010 (LPAC) — Los especuladores de Wall Street, al igual que gente pesada de la Casa Blanca y del Departamento de Tesoro de nuevo andan usando de estandarte el nombre de Paul Volcker, como forma de sacarle la vuelta a la renovada campaña para restituir cabalmente la normativa Glass-Steagall [creada bajo Franklin Roosevelt para controlar la banca, y derogada en 1999 por instigación de Larry Sumers], después de las audiencias de Goldman Sachs en el Senado la semana pasada y la intensificación de las investigaciones penales federal y del estado de Nueva York en contra del fraude organizado de Wall Street. El Wall Street Journal de ayer publica media página de propaganda para Paul Volcker, que recuerda la misma línea que apareció a principios de año, después de la victoria de Scott Brown en las elecciones al senado federal en Massachusetts. La Casa Blanca se acaba de volver a enamorar de Paul Volcker, y la vuelta a la regulación bancaria va a ser más dura que nunca.

El único problema con la versión del Journal es que no es más que una bola de mentiras. Fuentes cercanas al ex presidente de la Reserva Federal han confirmado repetidamente que, cuando Volcker fue a ver al presidente Obama en septiembre del 2009, instándolo a que revocara la ley de reforma bancaria de 1999 y reinstituyera las normas estrictas de la Glass-Steagall, lo mandaron a callar. Regresó después con una versión más moderada, tratando de mantener una agarradera en el gobierno de Obama. Después de la victoria de Scott Brown, lo pasearon como parte de la campaña populista de relaciones públicas del presidente Obama, pero Geithner y Summers seguían al control y la Glass-Steagall siguió fuera de discusión. Hasta la llamada "Norma Volcker", que Obama anuncio que apoyaba, fue letra muerta, y no se incorporó en el proyecto de ley de Dodd, o en nada que proviniera de la Casa Blanca o del Tesoro. Las propuestas de Volcker hubieran prohibido que los bancos se involucraran en actividades de los fondos compensatorios, posesiones de participación en títulos privados o comercialización de valores por cuenta propia —si es que querían estar bajo la protección del rescate del gobierno. No iba a ser una prohibición universal. Casi la única admisión real en el artículo del Journal es que la Casa Blanca, en última instancia, bloqueó la publicación de una "ficha descriptiva" en donde se explicaba la Norma Volcker, socavando así los esfuerzos de Volcker por presionar al Congreso para que adoptara aunque fuera estas regulaciones más moderadas.

Ahora, por supuesto, con la población en revuelta ante la exposición pública de la delincuencia descarada de Goldman Sachs y el hecho de que obtuvieron miles de millones de dólares del dinero de los contribuyentes como parte del rescate del 2008, de nuevo sacaron a ondear el nombre de Volcker —como si Obama tuviera algún interés en sacudirse a sus amos de Londres y Wall Street.