El estallido europeo vuelve urgente la Glass-Steagall, ¡ya!

8 de may de 2010

7 de mayo de 2010 (LPAC) — Además de las acciones en el Senado de EU para reinstituir la Glass-Steagall, David Komansky, el exdirector ejecutivo de Merrill Lynch, es el último personaje de Wall Street en salir públicamente apoyando el restablecimiento de la Glass-Steagall. En entrevista con la agencia noticiosa Bloomberg el 5 de mayo, Komansky confesó: "Desafortunadamente, yo fui una de las personas que encabezó la cargada para hacer que se derogara la Glass-Steagall. Me arrepiento de estas actividades y desearía que no lo hubiéramos hecho". Komansky se unió así al ex director ejecutivo de Citigroup John Reed, quien hizo la misma confesión de mea culpa en enero de este año.

Lyndon LaRouche ligó hoy este creciente movimiento en torno a la Glass-Steagall, en particular la enmienda Cantwell-McCain al proyecto de ley de Dodd, al estallido del sistema financiero europeo. "Una de las razones por las que hay tanto movimiento en torno a la Glass-Steagall es porque cualquiera que tenga medio cerebro reconocería que todo el sistema europeo está en un proceso de quiebra. Y a menos que se apruebe de inmediato la Glass-Steagall, no se va a poder salvar a Estados Unidos de un desplome en reacción en cadena. Hay movimiento porque hay personas en el sistema con el suficiente cerebro como para darse cuenta de que estamos en una crisis existencial.

"Para variar" continuó LaRouche, "las intenciones detrás de las acciones de algunas personas en el Congreso están definidas por la realidad".

Y mientras el pánico por un contagio europeo sigue siendo la noticia de ocho columnas, LaRouche se enfocó en un nivel más profundo del desplome de toda la Unión Monetaria Europea, un nivel que tiene que comprenderse para entender lo que hay que hacer. "El centro del desplome que ahora azota a Europa tiene que trazarse hasta la política británica que pusieron en marcha entre 1987-1992, a través de Margaret Thatcher, Francois Mitterrand y George H.W. Bush. Su política de Maastricht, combinada con la política de la Reserva Federal de Greenspan de promover los derivados como la respuesta al crac del mercado de valores de 1987, creó una bomba monetaria y financiera que ahora está estallando. Esta es la mayor bomba financiera en la historia de la humanidad. La explosión tiene como centro ahora al Grupo Inter-Alfa ligado a los Rothschild, y a Gran Bretaña, Brasil, España y toda la zona de la Unión Monetaria Europea. La bomba ya estaba lista para estallar. Pero fue detonada por el manejo estúpido que hicieron con Grecia. Así que, ahora, Europa ha estallado y la única opción sana es que Estados Unidos actúe de inmediato, para salvarse del contagio".

"Estados Unidos tiene que emprender acciones para protegerse de la desintegración del sistema británico, el cual ya ocurrió. ¿A quien le importa el sistema británico? A nadie en sus cinco sentido le importa. Pero, para salvar al resto de Europa, Estados Unidos tiene que actuar primero, restableciendo de inmediato la Glass-Steagall; porque, si Estados Unidos se hunde, el resto del mundo se va con el".

LaRouche concluyó, "Asi que la Glass-Steagall —la enmienda Cantwell-McCain al proyecto de ley de Dodd— es ahora la prueba de patriotismo para cualquier miembro del Senado de Estados Unidos, para empezar. Tenemos que salvar a Estados Unidos de esta enfermedad europea. Cualquiera que no esté con nosotros en esto es ya sea un apátrida o un desquiciado, o ambos".