Algunos traidores en el Senado, mientras Obama trata de matar la Glass-Steagall

12 de may de 2010

12 de mayo de 2010 (LPAC) — El desacreditado senador Christopher Dodd, en proceso de retiro y rechazado por el electorado de Connecticut, sigue tratando de controlar el debate sobre la "regulación financiera" en el Senado, y como agente de la Casa Blanca de Obama, para impedir que el Senado apruebe la enmienda Glass-Steagall que la mayoría del público estadounidense quiere.

El 11 de mayo, Dodd condujo el debate y el voto sobre solo cuatro de las 100 enmiendas al proyecto de ley, y sigue alimentando a los medios informativos con los cuentos de las enmiendas "importantes", que no incluyen a la Glass-Steagall. El debate del martes 11 de mayo estuvo dominado por la enmienda Sanders que obligaría al despacho Contabilidad General (GAO, siglas en inglés) a hacer una auditoría sobre las actividades de la Reserva Federal en torno a los grandes rescates bancarios desde 2007. La enmienda del senador Sanders es una versión algo desmejorada de la enmienda del diputado Ron Paul que fue aprobada abrumadoramente en la Cámara de Representantes en enero, y que hubiera obligado legalmente una auditoría anual de la GAO a la Reserva Federal (Fed) y sus excesos en la impresión de dinero. Obama y el presidente de la Fed Bernanke insistieron en el debilitamiento de la enmienda, como lo dejó en claro Dodd en el debate del martes. El senador republicano David Vitter (Louisiana) introdujo entonces de manera independiente la propuesta original de Sanders, idéntica a la enmienda de Ron Paul en la Cámara de Representantes, y se discutió lo que en realidad eran las "dos enmiendas Sanders".

La enmienda desmejorada de Sanders, a la que la Fed todavía combate, se aprobó 96-0 luego del debate. La enmienda del senador Vitter perdió 37-62, en donde los demócratas bajo presión de la Casa Blanca se alinearon en contra de ella; pero hubo un número significativo de "voto de resistencia" demócrata a favor de Vitter, como los de la senadora Maria Cantwell (Washington), Ron Wyden (Oregon), Blanche Lincoln (Arkansas), Russ Feingold (Winsconsin), Byron Dorgan (Dakota del Norte), y James Webb (Virginia). La senadora Cantwell, junto con el senador republicano John McCain (Arizona), patrocinan la enmienda para restaurar la Glass-Steagall, la cual tiene un sentimiento nacional de apoyo, pero todo lo contrario en la Casa Blanca. El senador Feingold es un copatrocinador de la enmienda. Cantwell dice que ella no va a votar por un fin del debate del proyecto de regulación financiera de Dodd, a menos que se debata antes la Glass-Steagall y se vote.

Uno de los pocos republicanos que se opusieron a la enmienda de Vitter, el senador Judd Gregg (New Hampshire) obsesionado con los recortes presupuestales, dio un discurso prácticamente traidor. Gregg alegó en su discurso que uno de los grandes principios de la historia de Estados Unidos era que "el gobierno no crea moneda ni crédito. ¡Lo debe decidir el Comité de Mercado Abierto [de la Reserva Federal]!" Gregg hizo un extenso y totalmente incompetente "repaso histórico", alegando que Woodrow Wilson estuvo correcto en insistir en la creación de un banco central [la Fed] completamente independiente de los funcionarios electos [¡pero no de los banqueros!]; y que William Jennings Bryan estuvo totalmente equivocado en exigir que el gobierno controle la creación de moneda y crédito. Gregg atacó a Bryan por nombre, pero su discurso traidor estaba dirigido, conciente o inconcientemente, en contra de las medidas de Abraham Lincoln para emitir papel moneda [los llamados Greenback] y de la política fundadora del Sistema Americano en Massachusetts en el siglo 17.