El gobierno de Merkel anunció la prohibición soberana de ciertos derivados financieros

20 de may de 2010

20 de mayo de 2010 (LPAC) — Al cierre de los mercados financieros europeos el pasado martes 18, la entidad alemana que regula los servicios financieros, Bafin, anunció la prohibición de transacciones al descubierto y la oferta de permutas por incumplimiento crediticio, medidas que se harán efectivas de inmediato. Bafin argumentó que había una "volatilidad excepcional" en los mercados y amenazas sistémicas. La canciller alemana Angela Merkel, explicó en un discurso ante el parlamento el miércoles que la medida era necesaria para enfrentar "una amenaza existencial a la estabilidad financiera de Europa y del mundo incluso". Aunque técnicamente la medida de Bafin durará solo hasta el 31 de marzo de 2011, Merkel aclaró que "todo esto permanecerá en efecto hasta que se encuentre otra solución a nivel europeo".

La City de Londres y sus aliados en Europa continental, reaccionaron como locos. En parte, están histéricos por el contenido de la medida: para ellos, cualquier limitación, sea la que sea, a la especulación depredadora no es aceptable, y en este caso los agarraron totalmente fuera de guardia en "aprietos al descubierto", lo cual significa que muchos bancos tuvieron que correr a comprar las acciones y bonos con los que habían especulado, y aún así, tuvieron que asumir pérdidas. Pero más aún, los británicos echaban espuma por la boca ante el hecho de que Alemania se atrevió a actuar unilateralmente y sin avisarle a nadie por adelantado, o sea, que actuaron como una nación soberana.

El diario londinense Daily Telegraph citó de manera prominente a un corredor de Londres quien dijo que "nadie pensó nunca que ellos harían esto en un millón de años", y luego pasó a la amenaza: "Esto levanta la interrogante de largo plazo sobre quién va a querer ahora comprar su deuda". De manera similar, una fuente de alto nivel vinculado a la banca comentó que cuando él informó al banco central de su país sobre la decisión alemana, antes de que la noticia fuese pública, le dijeron que si estaba borracho. "Alemania nunca haría eso sin avisarnos", le sermonearon, así que despabílate.

Pero si lo hicieron. Lo que provocó que los contrariados banqueros y corredores de bolsa echaran chispas por la boca contra la medida, diciendo que era "un acto de desesperación"; "desmañado, hasta risible"; y que "parece un reflejo de pánico".