El Senado permuta la protección de la población por la protección a los tracaleros de los derivados financieros

22 de may de 2010

21 de mayo de 2010 (LPAC) — La senadora Maria Cantwell, la patrocinadora junto con el senador John McCain, de la enmienda para reinstituir la Ley Glass-Steagall de 1933, estuvo organizando ayer a los senadores republicanos Richard Shelby y Saxby Chambliss para que apoyaran el proyecto de ley —y específicamente, para agregarle un lenguaje tal que hiciera legalmente responsables a los corredores de swaps (derivados financieros con permutas de títulos valores) cuando sus transacciones no pasen por una cámara de compensación reconocida legalmente— y en eso intervino un mensajero del "diablo".

La Asociación Internacional de Corredores de Permutas protestó que dicho lenguaje provocaría una inundación de litigios. Con este pronunciamiento del quinto infierno, se olvidaron del lenguaje, le dijo al Newsweek una fuente cercana a Cantwell.

A como está ahora el proyecto de ley sobre Reforma Financiera, en ningún lado se establece que es ilegal cualquier permuta (swap) que no se ajuste al estatuto; y de hecho, el proyecto de ley en realidad establece que la permuta no se puede anular. No existe ninguna consecuencia legal para las contrapartes que participen en permutas que no hayan pasado por una cámara de compensación, aunque la Comisión de Transacciones de Mercancías a Futuro o la Comisión Nacional de Valores (SEC) haya fallado que la permuta debe pasar por compensación. Los voceros de Shelby y Chambliss se negaron a hacer comentarios.

La fuente dijo que desde la perspectiva de la senadora Cantwell, "el proyecto de ley es una burla. La transparencia de los derivados y el intercambio comercial es el meollo de todo el proyecto de ley".