El derrumbe de la zona del euro: "Este podría ser el último fin de semana de la moneda común"

1 de junio de 2010

1 de junio de 2010 (LPAC) - Los estertores de muerte del sistema financiero de la zona del euro se manifestaron plenamente ante el público este fin de semana.

El director de la firma de consultoría económica con sede en Londres, Centro de Investigaciones Económicas y de Negocios (CEBR, por sus siglas en ingles), que asesora al gobierno griego en la gestión de la crisis, le dio a los medios informativos de Atenas ayer que "la única opción de Grecia es salirse del euro y declarar en incumplimiento" su deuda pública, y luego devaluar su moneda en un 15%. Doug McWilliams, jefe del CEBR, dijo que tales medidas son ya "prácticamente inevitables" y que "probablemente España se verá forzada a hacer lo mismo, y probablemente Portugal e Italia. ¿Podría ser este el último fin de semana de la moneda única? Muy posiblemente, si", declaró.

Por su parte, el ministro de Desarrollo francés, Francois Baroin, sacudió al mundo financiero el domingo pasado, cuando asomó el espectro, en una entrevista en Canal+ de la televisión francesa, de que Francia podría perder su categoría AAA en sus bonos soberanos, como le ocurrió a España la semana pasada. "El objetivo de mantener la categoría AAA es un objetivo que es elástico", reconoció Baroin, "que de hecho informa en parte de los planes económicos que queremos tener. Debemos de mantener nuestra categoría AAA".

Y en España, el gobierno de Rodríguez Zapatero está balanceando al borde del abismo, en tanto que trata de imponer las medidas dictadas por Londres que van a generar un desempleo mucho mayor que el 20% ya existente en el país. Los británicos, el FMI y la UE le exigen sobre todo "reformas laborales", como por ejemplo "flexibilidad salarial" (o sea, recortes drásticos en la paga) y "alterar el sistema de negociación colectiva" (es decir, acabar con los sindicatos). El gobierno de Zapatero había fijado como fecha límite el 31 de mayo para que los sindicatos acordaran "voluntariamente" esas medidas en discusión con el sector empresarial, pero no se llegó a ningún acuerdo y pospusieron la fecha por otra semana. Los sindicatos españoles están amenazando con una huelga general si se imponen esas medidas.

En consecuencia, la popularidad del gobierno de Zapatero se hunde rápidamente en las encuestas, y se podría ver forzado a llamar a elecciones adelantadas antes de las programadas para el 2012.