Obama se hunde más rápido de lo que se desparrama el derrame petrolero de la BP

1 de junio de 2010

1 de junio de 2010 (LPAC) — Furia es lo que está brotando ahora por todas partes en contra del Presidente Obama debido a su incapacidad para proteger al territorio y al pueblo de Estados Unidos de los actos deliberados de destrucción continuados de la British Petroleum a nombre del imperio británico. Unos 500 ciudadanos de Nueva Orleans se manifestaron bajo la lluvia el pasado lunes 31 de mayo en contra de la desidia de la BP y de Obama; algunos portaban carteles con una calavera dibujada que mostraba el emblema verde y amarillo de la BP en las cuencas de los ojos. Varias docenas de personas de Tampa Bay, Florida, pospusieron sus planes de fin de semana para salir a protestar frente una estación de gasolina de la BP el Día de los Caídos. Un grupo izquierdista de reciente aparición, "Seize BP" (Confiscar la BP) está organizando manifestaciones en más de 50 ciudades del país para el próximo jueves 3 hasta el sábado 5 de junio, para exigir la confiscación de las propiedades de la BP inmediatamente, y ponerlas bajo custodia para cubrir el costo de los daños que causaron.

El fermento de huelga política de masas también está arrastrando a personalidades más institucionales. Aunque todavía se aferra a la ilusión de que Obama pueda ser capaz de convertirse en un Presidente de verdad, el asesor de varios Presidentes estadounidenses de ambos partidos durante 30 años, David Gergen, escribió este fin de semana: "¡Ya basta! Luego del último fracaso de BP para cerrar el derrame, ya es hora de que el Presidente Obama asuma el mando pleno de esta catástrofe nacional creciente. ¡Inmediatamente!... Fue un error dejar nuestra suerte en manos de esta compañía por tanto tiempo".

Gergen pide que se llame las fuerzas armadas, como lo planteó el general Collin Powell, porque "esta catástrofe está amenazando cada vez más el bienestar de la nación", y la autoridad del Presidente también. "Las cámaras en el fondo del mar nos dan recordatorios vivos de que este petróleo está vomitando día tras día tras día, casi como los recordatorios diarios que teníamos con la televisión de cuanto tiempo mantuvieron a nuestros rehenes en Teherán mientras que Jimmy Carter estaba sentado desvalido en la Casa Blanca, y se agotaba la autoridad de su Presidencia".

Por su parte, James Carville sigue golpeando, esta vez en el programa "Buenos Días America" este Día de los Caídos. "Estamos literalmente en una guerra", dijo. "Hay sustancias foráneas que invaden nuestras costas... Yo creo que el Presidente tiene que dirigirse a la nación. Su legado depende de lo que suceda con el petróleo en el Golfo de México".

Y el ex Secretario del Trabajo del Presidente Clinton, Robert Reich, puso un artículo en Internet donde pide que el gobierno federal intervenga la BP temporalmente, hasta que se detenga el derrame petrolero. "Si el gobierno se puede apoderar de la aseguradora gigante global AIG, y del gigante automotriz General Motors, y poner a sus ejecutivos, a fin de que se pongan solventes financieramente, debe poder intervenir las operaciones norteamericanas de la BP de manera temporal, a fin de parar uno de los peores desastres en el medio ambiente en la historia de Estados Unidos".