Siguen exigiendo la Glass Steagall

4 de junio de 2010

4 de junio del 2010 (LPAC) — El economista Nouriel Roubini firmó, junto a otro autor, un artículo en el Financial Times del martes 1 de junio, en donde reitera el exhorto para actualizar el sistema financiero internacional de acuerdo a la normativa de la ley Glass-Steagall, a lo cual se refiere como una "Glass-Steagal con esteroides". Roubini ataca el rescate de la burbuja financiera del 2007-2009 que simplemente convirtió la burbuja financiera privada en una crisis de la deuda soberana. El artículo empieza señalando que "la crisis financiera más grande de la historia se está transfiriendo de las entidades privadas a las soberanas". Después de proponer un "gran ejercicio" en el que los bancos borren partes grandes de la deuda soberana de naciones como Grecia, España e Italia, Roubini afirma que "llegó el momento de una reforma radical de las finanzas. La mayoría de las propuestas sobre el tapete son inadecuadas o irrelevantes. Las instituciones financieras grandes deben ser separadas; son demasiado grandes, interconectadas y complejas de administrar. Los inversionistas y los clientes pueden encontrar todo los servicios de banca tradicional, de inversión, de fondos especulativos, mutualistas y de seguro que necesitan en firmas especializadas. Nosotros necesitamos regresar a una Glass-Steagall con esteroides".

El mismo mensaje sobre la necesidad urgente a favor de una Glass-Steagall lo transmitió el representante demócrata del estado Washington, Jay Inslee, en un artículo editorial para PNWLocalNews.com titulado "The American public is outraged with Wall Street/My Turn" (La población estadounidense está furiosa con Wall Street/Mi turno). Luego de externar su desilusión con la Casa Blanca y con las iniciativas de reforma bancaria del Senado, Inslee, quien votó en contra del rescate financiero y posteriormente apoyó legislación para establecer una supervisión rigurosa del dinero destinado a dicho rescate, reitera: "Yo he ofrecido una enmienda para limitar el tamaño de las instituciones bancarias, ya que si un banco resulta demasiado grande para quebrar, es demasiado grande. También ofrecí una enmienda a la versión del Congreso de la reforma de Wall Street para restablecer la Ley Glass-Steagall, una medida que surgió de la Gran Depresión que impide que los bancos se comprometan en inversiones riesgosas y copatrociné aparte una iniciativa de la Ley de Restauración de Glass-Steagall".

Un figura de alto nivel en el Partido Demócrata aseguró ayer que el artículo editorial de Roubini es indicativo de un debate más amplio se está dando ahora en los círculos que apoyan o se oponen a LaRouche en cuanto a la necesidad de algún tipo de reorganización que ha estado impulsando desde hace mucho tiempo.