LaRouche: La única solución a la crisis, para Europa y el mundo, comienza con la restitución de la Glass-Steagall en EUA

8 de junio de 2010

8 de junio de 2010 (LPAC) — Lyndon LaRouche emitió hoy la siguiente declaración sobre la solución a la crisis financiera global.

"La canciller alemana Angela Merkel cree que las medidas de austeridad son necesarias en esta coyuntura. De ser así, ése es un error comprensible de su parte. Sugiere que la raíz de su política errónea sería su intención de 'trabajar dentro del sistema existente', sin considerar las reformas del sistema sin las cuales la pronta ruina de Europa que se avecina sería virtualmente inevitable.

"La única solución debe tener como premisa la alternativa inmediata de la combinación de la instalación predominantemente global de un sistema de crédito internacional modelado en la ley Glass-Steagall, de forma multinacional con tipos de cambio fijos, como sustituto súbito de los sistemas monetaristas existentes.

"Como informé en una reunión anoche, esto requiere la inmediata remoción del actual presidente de EU Obama, quien en la actualidad es completamente un títere británico que se ha condenado a sí mismo, y la adopción en EU de un sistema Glass-Steagall y de un compromiso a la reanudación inmediata de un sistema de tipos de cambio fijos. Esta reforma se tiene que hacer como un sistema de crédito, en vez de continuar con un sistema monetarista.

"Es esencial que EU acompañe su propia reforma estadounidense con el anuncio de su compromiso a proponer la extensión inmediata de la membresía tanto a un sistema Glass-Steagall como a un sistema crediticio con tipos de cambio fijos, a naciones europeas y otras dispuestas a participar.

"Hay que reconocer que en la actualidad existen dos sistemas financieros que operan como uno. Por un lado, ha habido un desplome acelerado del poder de compra para asuntos de la economía real, a la vez que hay una expansión implícitamente hiperinflacionaria de formas puramente ficticias de emisión monetaria.

"Así, tirar por la borda la masa ficticia de derivados y cosas afines, no reducirá la economía real, sino, más bien, todo lo contrario, permitirá la creación inmediata en gran escala de crédito para reactivar y expandir la economía real, una cantidad grande de crédito creado por el estado y canalizado, en gran medida, por un sistema protegido de bancos mercantiles; y un estímulo físico-económico para la totalidad de la economía impulsada por la habilitación en gran escala, y generada por el estado, de infraestructura económica básica. Las formas apropiadas de infraestructura inevitablemente crearán un mercado para el crédito empleado productivamente en agricultura, manufacturas y categorías de producción relacionadas de manera funcional. Esto, a la vez, permitirá una nueva expansión rápida y natural de las bases impositivas de las naciones".