Clinton y la furia de los estadounidenses contra Wall Street, llevan a Blanche Lincoln a lograr una victoria 'molesta'

10 de junio de 2010

La campaña de Clinton y la furia de los estadounidenses contra Wall Street, llevan a Blanche Lincoln a lograr una victoria 'molesta'

10 de junio de 2010 (LPAC) — La senadora Blanche Lincoln ganó por casi 5 puntos la victoria en las primarias demócratas en Arkansas -que los expertos políticos habían declarado que iba a perder- debido a que su confrontación con los grandes bancos de Wall Street le ganó el apoyo de la "huelga de masas política" de la población estadounidense sublevada, y debido a que tuvo el apoyo activo y efectivo en su campaña del ex Presidente Bill Clinton. Lincoln y Clinton derrotaron los $10 millones de dólares de los fondos de George Soros y los esfuerzos desplegados de MoveOn y el SEIU de Andy Stern [conocido como 'el esquirol'], que respaldaban al vicegobernador de Arkansas Bill Halter en contra de ella para tratar de "castigarla" por no apoyar lo suficiente la política de Barack Obama.

En las elecciones primarias en diez estados el martes, continuaron perdiendo los titulares (congresista Bob Inglis, republicano de Carolina del Sur; el gobernador republicano Robert Gibbons, de Nevada) y les fue bien a los candidatos respaldados por el "partido del té". Pero la contienda en Arkansas dejó en claro que la creciente huelga política de masas no se trata de una simplona protesta contra los actuales congresistas por el solo hecho de serlos; es mucho más un movimiento en contra de Wall Street. Todos las crónicas sorprendidas de los medios de comunicación, desde el National Public Radio hasta el Wall Street Journal, reconocen que la versión de Lincoln del proyecto de ley de reforma a las regulaciones financieras, que le prohibiría a los bancos comercializar los venenos tóxicos conocidos como contratos con derivados financieros, contaba con el fuerte respaldo de sus electores y esto le posibilitó ganar. "Voy tras Wall Street, voy tras los grandes intereses financieros" dijo Lincoln en su arenga política, "y el voto de esta senadora no está a la venta".

Toda la cobertura de los medios sobre la "molesta" victoria de la senadora Lincoln destacan que su lenguaje contra los derivados está en oposición al "cabildo bancario y al gobierno de Obama", como lo planteó Josh Green en The Atlantic. Obama y los bancos contaban con el senador Chris Dodd y el congresista Barney Frank (cuyos votos definitivamente están, y lo han estado durante mucho tiempo, al mejor postor de Wall Street) para quitarle el "lenguaje Lincoln" en contra de los derivados a la legislación que se encuentra en la comisión de consenso entre la Cámara de Representantes y el Senado —en comisiones que ambos dirigen— que va a sostener su primera reunión oficial el 10 de junio. Pero ahora les va a quedar más difícil su trabajo sucio. La publicación de Washington Politico reporta el temor de Wall Street de que Barney 'rescates' Frank esté perdiendo su capacidad de hacer algo que favorezca a Wall Street en la medida en que se intensifica la huelga política de masas, "dada la votación hostil hacia Wall Street". Y el Wall Street Journal de hoy muestra su preocupación de que la "disposición en contra de los derivados de Lincoln bien pudo haberla ayudado a ganar su elección primaria", así que va a pelear duro para conservarla, y "su victoria podría alentar a más demócratas a apoyar la disposición como una forma de enviarle un mensaje a Wall Street que resuene entre sus votantes".

Otros dos candidatos al Congreso que acaban de ganar sus elecciones primarias acordaron hacer campaña por el principio Glass-Steagall -uno en Illinois, el otro en Dakota del Sur- en la movilización nacional de LPAC para reclutar a candidatos al Congreso como voceros de la Glass-Steagall.

El presidente Clinton ha hecho dos campañas exitosas a favor de dos congresistas en funciones en las últimas semanas. Además de Lincoln, el otro fue el congresista recientemente electo Mark Critz (Demócrata de Pennsylvania) quien, si bien personalmente no era miembro del Congreso, si era un asesor de distrito de alto nivel del finado representante John Murtha y entre sus electores se le identifica fuertemente con Murtha.