Lincoln ataca los derivados, Harkin promueve la Glass-Steagall

11 de junio de 2010

11 de junio de 2010 (LPAC) Recién salida de su victoria en Arkansas, totalmente inesperada para las dizque "personas importantes" de Washington, la senadora demócrata por Arkansas, Blanche Lincoln dio un discurso inspirado y combativo a favor de su propuesta "Título VII" en contra de los derivados, en la sesión inaugural del Comité de Conferencia de la Cámara de Representantes y el Senado, donde se redacta la versión final del proyecto de ley de dizque reforma financiera patrocinado por el senador Dodd" [apoyado por la Casa Blanca] ayer en la tarde. Los derivados se expandieron para crear un mercado de $600 billones (si, 600 millones de millones) de dólares en menos de una década, después de que fueron desregulados, y el meollo del problema referido a que hay bancos "demasiado grandes para quebrar", es que apenas cinco bancos son responsables del 97% del volumen de derivados de permutas en Estados Unidos. Lincoln refutó también las mentiras que están usando para argumentar a favor de los derivados.

Al hablar un poco después de Lincoln, el senador demócrata Tom Harkin de Iowa, desarrolló cómo la Ley Glass-Steagall de la época de la Depresión, protegió a EU desde el momento en que se promulgó, pasando por la II Guerra Mundial, los 1960 y 1970, JF Kennedy y Ronald Reagan, hasta que fue destruida insidiosamente y finalmente derogada en los 1990, a lo que él se opuso junto con solo otros ocho senadores. Harkin es uno de los copatrocinadores de la legislación para restablecer la Glass-Steagall.

El "sancocho" resultante de mezclar la banca comercial, la banca de inversión y las aseguradoras, "nos enfermaron", dijo Harkin. "Se PUEDE volver a meter al genio en la botella", señaló. "La única forma de enderezar esto, es regresar a la Glass-Steagall".

"Yo sé que es un punto de vista minoritario" dijo Harkin. (Aunque en realidad, es un punto de vista MAYORITARIO entre la población estadounidense). "Tenemos que acercarnos a la Glass-Steagall lo más que podamos".

El presidente de la comisión de Agricultura de la Cámara de Representantes, el demócrata de Minnesota Colin Peterson, apoyó vigorosamente a Lincoln, destacando que Barney Frank había sacado del proyecto de ley de la Cámara de Representantes las disposiciones que él había redactado en fuertes términos contra los derivados. El senador demócrata de Vermont, Pat Leahy, también salió a favor de Lincoln y en contra de los derivados.

Aunque casi todos los republicanos atacaron la regulación a los derivados en el Título VII, en sus términos rituales, citando supuestos daños a los "fabricantes de dulces"y cosas locas similares, la mayoría de los demócratas, atrapados entre Obama por un lado y la huelga de masas por el otro, trataron de salir bien librados de fijar su posición ya sea sobre la Glass-Steagall o el Título VII de Lincoln. El demócrata Jack Reed (Rhode Island) vagamente sugirió que el pensaba que la arremetida en contra de los derivados de Lincoln tenía que suavizarse. Pero el único en decirlo abiertamente fue el congresista demócrata Greg Meeks (de Nueva York). Hablando casi entre sollozos a nombre de sus representantes pobres que estaban desempleados y sufriendo hambre, Meeks dijo que se les tiene que permitir a los bancos de Wall Street traficar con derivados, porque él temía las "consecuencias involuntarias" de limitar los cargos mercantiles en las tarjetas de débito del proyecto de ley del Senado, y también que a él le preocupaba mucho cualquier limitación a ¡la capacidad de préstamos del Fondo Monetario Internacional! Aparentemente, en general la mayor preocupación de los hambrientos votantes de Meeks es que "una era de desregulación ciega" no se vaya hasta el otro extremo y de paso a una de nuevas "regulaciones ciegas".

Por lo demás, a pesar de que se profundiza la huelga de masas por todo el país, la impresión abrumadora fue que los que se proclaman como la "gente importante" de Washington, están totalmente fuera de la realidad. El congresista demócrata Kanjorski (Pennsylvania) fue el epítome de este cuadro, cuando al apuntar el texto que leía como si estuviera leyendo braille, entonaba que el "rescate financiero" no debía llamarse "rescate financiero" sino más bien solo "rescate" porque "los expertos imparciales están de acuerdo en que salvó el modo de vida americano!".

La Conferencia se va a volver a reunir el martes 15 a las 11 de la mañana, para considerar los Títulos III, IV y IX, dejando la papa caliente del Título VII para después.