Las instituciones militares de EU no confían en el Presidente

24 de junio de 2010

23 de junio de 2010 (LPAC) — La entrevista del general Stanley McChrystal en la revista Rolling Stone no fue ninguna metida de pata o algo fuera de control. Según el autor Michael Hastings, se le dio acceso total al comandante en Afganistán y sus principales asistentes, durante un viaje a París, que se extendió enormemente debido a la interrupción de los viajes aéreos debido a las cenizas volcánicas. A cada paso McChrystal confirmó que las discusiones entre el comandante y sus oficiales del comando eran "para que conste" y McChrystal estaba totalmente consciente de que el artículo iba a aparecer en la revista Rolling Stone.

¿Cómo explicar, entonces, el incidente? Según varias fuentes de inteligencia de alto nivel de EU, con las que tuvo contacto hoy la EIR, existe un creciente sentimiento de aborrecimiento contra el presidente Obama, dentro de las fuerzas armadas de EU. La fisura entre el Comandante en Jefe y las fuerzas armadas se está ampliando, en la medida en que crece la percepción de que el Presidente se está preparando para culpar a las fuerzas armadas del fracaso en Afganistán, como una forma de evadir la responsabilidad, ante su posible campaña reelectoral en el 2012, empezando este verano. Dentro de las filas del Ejército de EU, también está tomando cuerpo un desencanto con la tan proclamada doctrina de contrainsurgencia, dado que cada vez queda más claro que la guerra afgana se está poniendo difícil. El hecho de que las fuerzas armadas hayan perdido confianza en el Presidente es otro gran dolor de cabeza para Obama y sus muchachos y muchachas de Chicago.

Ultimas noticias: fue el diario londinense Daily Telegrapn el que informó desde Washington que el general McChrystal presentó su renuncia. El Presidente y McChrystal se reunieron el miércoles en la Casa Blanca antes de la reunión que tuvo Obama con el resto de los responsables de la política hacia Afganistán. Según Tony Dordesman, un destacado analista de asuntos militares del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS, en inglés) le va a ser difícil al Presidente encontrar un reemplazo a McChrystal a quien pueda irle mejor, dado el fiasco en Afganistán.

Como destacó Lyndon LaRouche en discusiones con colegas anoche, la revuelta militar no es más que otro indicio de que la Presidencia de Obama está contra las cuerdas y de que Obama está acabado. El desastre de la British Petroleum en el Golfo de México va a ser decisivo en la caída de Obama, pero solo se puede entender claramente si se repasa la videoconferencia por Internet del 11 de abril del 2009 del mismo LaRouche, en la que diagnosticó el complejo de narciso de Obama, equiparando a Obama con el emperador Nerón.