Estados y localidades padecen el recorte de $25,000 millones que hizo Obama al Medicaid y a las medidas de emergencia

29 de junio de 2010

29 de junio de 2010 (LPAC) — Los gobiernos estatales enfrentan ahora consecuencias de vida o muerte para sus ciudadanos, como resultado de que el Senado no aprobó la semana pasada $25,000 millones de dólares para financiar el programa de atención médica para los más necesitados, Medicaid, para el año fiscal 2001, que en muchos estados de la unión americana empieza el 1 de julio. Si se dividen los $25,000 millones entre los 50 estados, pudiera parecer una cantidad minima y sin consecuencias, en especial si se compara el contraste con los cientos de miles de millones de dólares entregados a los bancos para su rescate. Pero los estados y municipalidades ya están padeciendo las consecuencias de la depresión en marcha. Cualquier pérdida mínima es enorme, y en este caso, es mortal.

La gobernadora de Michigan, Jennifer Granholm, estima que un millón y medio de residentes en su estado, el 15% de la población de todo el estado, terminará sin atención médica a consecuencia de que el Senado le negó $500 millones de dólares al estado para el programa de Medicaid. Entre los factores que influyen en esta situación, está el caso de que a los médicos que atienden a pacientes de Medicaid les van a aplicar un recorte de 35% en sus comisiones. La infraestructura del Medicaid en el estado es tan frágil que no soporta ningún recorte por mínimo que sea.

El gobernador de Pennsylvania, Ed Rendell, dijo que su estado perderá 20,000 empleos públicos si se ven forzados a aportar de su presupuesto lo necesario para compensar la pérdida de $850 millones de dólares de financiamiento federal para el Medicaid. Pero si el gobierno del estado no trata de compensar ese faltante, entonces lo que aumentarán serán las enfermedades y las muertes.

Los estados no pueden "compensar" esas cantidades. Tal y como están las cosas, una simple proyección lineal del déficit conjunto de los estados de la unión para el año fiscal 2011, se proyecta en $112,000 millones de dólares. Más de 30 gobernadores han estado hacienda solicitudes de diversas maneras, frente a la postura de Obama que nomás "observa" como golpean los recortes del Senado. Un día después de que el Senado negó los fondos, la gobernadora Granholm sostuvo una conferencia telefónica con otros colegas para evaluar la crisis. Pero la norma de Obama es el caos y los recortes, no es la excepción.

Muchos estados, y cientos de las 19,000 municipalidades de Estados Unidos se encuentran en un estado disfuncional en términos de sus responsabilidades fundamentales.

En California, Maywood, un poblado de unos 35,000 habitantes del Condado de Los Angeles, anunció el 23 de junio que a partir del 30 de junio disolverá por completo su cuerpo de policía, de bomberos y otro personal municipal, porque carece de fondos. Se unirá al número de muchas otras localidades en el estado que recuren a fuentes externas para mantener sus servicios básicos, porque parece ser que no existe otro recurso bajo la "recuperación" de Obama.

Los ingresos municipales en California han caído en un 40 por ciento, debido a la caída de las ventas e impuestos de propiedad en lo que va del año. Un grupo llamado California Contract Cities Association (Asociación de Contratistas de las Ciudades de California) tiene miembros que hacen lo que Maywood necesita. Un vocero de la asociación, Sam Olivito, señaló que "hay un peligro real de que se desintegre el tejido social... Todas las ciudades están tratando de lidiar con la misma situación". Y en consecuencia, en noviembre California votará sobre la legalización de las drogas, porque sus promotores alegan que el ingreso por los impuestos a las drogas es la mejor respuesta a la crisis fiscal.