El FMI le dicta condicionalidades schachtianas—a Estados Unidos

13 de julio de 2010

13 de julio de 2010 — Con el apoyo total del gobierno de Obama, el Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de concluir su misión a Estados Unidos y produjo su informe el 21 de junio, en donde promueven medidas de austeridad Schachtianas asesinas. Queda claro que la mentada comisión Simpson-Bowles para la austeridad, creada mediante una Orden Ejecutiva de Obama a principios de este año, no es más que la pantalla de relaciones públicas de las políticas que ya tiene listas el FMI. El informe de 13 páginas del FMI no solo detalla los nuevos recortes drásticos que tienen como blanco los programas de la red de protección social sino que hace un llamado a favor de medidas importantes para mejorar los ingresos del gobierno, o sea, aumento de impuestos.

Casi el único programa de Obama que se ganó los elogios del FMI fue la reforma de Obama a la atención médica: "Desde el 2007, la deuda pública casi se ha duplicado al 64% del PIB —el nivel más alto desde 1950— y con las políticas actuales podría alcanzar el 95% del PIB en el 2020. Subsecuentemente, en la medida en que el impacto del envejecimiento de la población y el crecimiento en los costos de los servicios de salud se sientan cada vez más, la deuda se podría elevar aún más, hasta más del 135% del PIB para el 2030 y continuaría creciendo después de esto. En relación a esto, la reforma a los servicios de salud aporta bases placenteras para controlar los costos, aunque los ahorros iniciales serán modestos y dependerán de la instrumentación de muchas medidas. Dada la incertidumbre sobre si las nuevas políticas mitigarán los costos en los servicios de salud, la Junta Consultiva Independiente de Pagos tendrá un papel clave en la supervisión en el remedio al excesivo crecimiento en los costos. Si persiste el exceso en el crecimiento en los costos, se deberían considerar otras medidas como reducir las exenciones fiscales en las contribuciones al seguro de salud de los empleadores".

El equipo del FMI expresó su escepticismo sobre los objetivos de reducción drástica del déficit del gobierno de Obama, pidiendo recortes mucho más profundos. "Parte de este ajuste" destaca el informe, "se puede lograr con reducciones en el gasto, y es bienvenida la intención del gobierno de congelar los gastos discrecionales no destinados a la seguridad. Sin embargo, se harán necesarias medidas para aumentar los ingresos, que la misión cree deben incluir una ampliación de la base tributaria vía recortes en las deducciones, en especial de los intereses hipotecarios; mayores impuestos a la energía; un impuesto al consumo nacional; o un impuesto a las actividades financieras (lo que también mitigaría los riesgos sistémicos)". Entre los recortes que particulariza el equipo del FMI están los "saldos desfavorables" en el Seguro Social, "donde son bien conocidas las políticas que se necesitan".