Cameron se reúne con Obama: ¡Quiubo menso!

23 de julio de 2010

23 de julio del 2010 — El primer ministro británico David Cameron sostuvo una conferencia de prensa con un presidente Obama a todas luces embobado, luego de su reunión en la Casa Blanca.

Cameron aseguró que con el apego de Obama la política económica británica e intrigas globales que están destruyendo a Estados Unidos, Gran Bretaña y EU "se mantienen hombro con hombro" con "intereses estrechamente alineados". Al seguir impulsando el catastrófico sistema financiero global de casino de Londres, "nuestro destino es un crecimiento fuerte y estable, una recuperación económica sostenida y un sistema financiero reformado que jamás estará abierto otra vez a los abusos del pasado".

Obama interpretó su rol asignado: "Señor Primer ministro, nosotros jamás podemos decir que es suficiente. Estados Unidos y el Reino Unido gozan una relación verdaderamente especial. Nosotros celebramos una herencia común. Nosotros abrigamos valores comunes. Y nosotros hablamos un lenguaje común... Nosotros honramos el sacrificio de nuestros valientes hombres y mujeres que han prestado servicio militar juntos... nuestra alianza prospera porque lleva adelante nuestros intereses comunes. En suma, Estados Unidos no cuentan con aliado más cercano y socio más fuerte que Gran Bretaña. Y yo aprecio la oportunidad para renovar nuestra relación con mi socio, primer ministro Cameron".

Obama proclamó que en Afganistán, "tenemos la estrategia correcta. Vamos a frenar el ímpetu del Talibán". Y anunció que él y Cameron trabajan en conjunto para reducir el presupuesto y resolver los problemas económicos de largo plazo. Obama reiteró una y otra vez que "David Cameron es mi amigo y socio" y "la relación especial entre nuestros países sólo se hará más fuerte en los años por venir".

Cameron respondió a las preguntas de los periodistas sobre la liberación del libio acusado por el bombazo de Lockerbie, que la British Petroleum no era culpable y que él mismo no tenía nada que ver en ello; fue una decisión soberana del gobierno escocés, de las leyes británicas de delegación del poder.

Dada su fantasía sin límites y la postura supina con la relación especial, Obama sin duda se vio de lo más perturbado por el hecho de que los periodistas festejaran abiertamente las bromas de Cameron, y él, supuestamente un socio pleno, sólo bufidos corteses a sus propios intentos de bromas.

El miércoles 21, Cameron estuvo en Nueva York para reunirse con el alcalde Michael Bloomberg y otros personajes no identificados de Wall Street.