LaRouche denuncia la Oficina de Ética del Congreso por anticonstitucional

2 de agosto de 2010

2 de agosto de 2010 — Lyndon LaRouche se fue al meollo del asunto en la campaña racista que está encabezando el gobierno de Obama en contra de congresistas selectos, como los demócratas Charles Rangel (Nueva York) y Maxine Waters (California), utilizando la Oficina de Ética del Congreso (OCE por siglas en inglés) para tratar de aniquilar a sus oponentes políticos acusándolos de "corrupción".

"La OCE no es un cuerpo elegido y no tiene facultades de gobierno", declaró LaRouche. "Es totalmente anticonstitucional. Está podrida y se tiene que erradicar. La forma en cómo se comporta esta cosa y la forma en que funciona, es contraria a la intención de la Constitución. Así que si emite un fallo anticonstitucional, se debe reconocer como anticonstitucional. Y tiene que haber una intervención en donde se diga: esto tiene que arrojarse a la basura, porque los procedimientos fueron anticonstitucionales por naturaleza".

"La cuestión es que, no puede haber un sustituto de la Constitución. Si no le gusta lo que hace la Constitución, en los efectos de su aplicación, entonces tienes que plantear otras cuestiones".

"Se tienen que desacreditar" esas operaciones golpistas de la OCE con motivos políticos, señaló LaRouche, "El problema es que el presidente actual está utilizando esta cosa, junto con sus cómplices en las dos ramas del Congreso, para llevar a cabo este tipo de cosas. Debería prohibirse su uso en cualquier tiempo futuro. No es una función legítima del gobierno".

Además de los ataques en contra del congresista Rangel, la OCE está a punto de enviar los "cargos" a la Comisión de Ética de la Cámara de Representantes en contra de la congresista Maxine Waters, quien ha dejado en claro, al igual que Rangel, que no tiene intenciones de llegar a una componenda para evitar el enjuiciamiento en la Cámara de Representantes, si llega a eso.

La OCE fue creada mediante la Resolución 895 de la Cámara de Representantes el 11 de marzo de 2008, como un cuerpo independiente de seis individuos —ninguno de ellos congresista en funciones— escogidos a dedo por quien presida la Cámara de Representantes y el dirigente de la bancada de minoría de la misma Cámara. Cuando se aprobó, el congresista demócrata Neil Aberbrombie (Hawai) esgrimió argumentos en contra de la OCE, diciendo que sus sugerencias podrían interpretarse como equivalentes a un veredicto de culpabilidad."Cualquier otra conclusión por parte de la Comisión de Ética de la Cámara de Representantes se consideraría como un encubrimiento". Abercrombie también destacó que el proyecto de ley dejaba abierto de donde debían de provenir las denuncias: "No me puedo imaginar de donde provienen las denuncias sobre ética. ¿Las dejan tiradas en la puerta"?

En verdad el proceso se parece al del Imperio Veneciano, cuando mediante una nota se podían hacer acusaciones, dejándola en la boca de uno de los leones de piedra frente al palacio del Dux, y el mortal Consejo de los 10 sellaba después en secreto el destino de la víctima. El gobierno de Obama, con su política de "Ejecutivo Unitario", de crear cuerpos no electos para llevar a cabo las políticas fascistas (como el Consejo Consultivo Independiente para la Salud, y la "comisión bazofia' para los recortes presupuestales), está operando en la mejor tradición de los imperios veneciano y británico.

Desde que se creó en el 2008, la OCE ha puesto de blanco básicamente a miembros afroamericanos del Congreso. El 28 de mayo de 2010 la congresista demócrata Marsha Fudge (Ohio) introdujo una legislación que limitaría seriamente la capacidad de la OCE para publicar "acusaciones" no probadas que sin embargo causan daño, con el fin de aterrorizar a sus acusadaos para que renuncien. La resolución de Fudge tiene el respaldo de otros 19 miembros del Comité Afroamericano del Congreso.