Barney Frank, testigo clave en contra de Maxine Waters en otro caso "ético" a la Jim Crow

3 de agosto de 2010

3 de agosto de 2010 — En un informe de más de un año dado a conocer ayer, la racista y anticonstitucional Oficina de Ética del Congreso (OCE, por sus siglas en inglés) detalló sus cargos espurios en contra de la congresista Maxine Waters. El informe se había entregado a la comisión de Ética de la Cámara de Representantes que anunció hoy que refirió el asunto para un linchamiento —que en el lenguaje de los "éticos" le dicen "juicio"— el segundo de este tipo de "juicios" en contra de un miembro de la Junta de Congresistas Negros que se anuncia en los últimos cuatro días.

Uno de los testigos claves en contra de la congresista Waters se identifica como "congresista A", un congresista conectado a Boston quien alega tener interés por los bancos de las minorías, que el New York Times confirma es Barney Frank. No es de sorprender que Frank, quien funciona como un enemigo de la civilización en general, haya salido a relucir en relación a esto. Como lo notó ayer Lyndon LaRouche, quizá el que debe ser sometido a juicio es Frank por los crímenes reales que ha cometido en contra del bienestar general de la población.

El informe de la OCE afirma que la congresista Waters habló con Frank en el 2008 sobre su preocupación sobre el Banco OneUnited que estaba al borde del desplome, que había perdido dinero por el desplome de Fannie y Freddie. Dado que el esposo de Waters es accionista, alega la OCE, ella señaló que podría haber un conflicto de intereses. Waters se puso en contacto entonces con el Departamento del Tesoro para fijar una reunión con la Asociación Nacional de Banqueros, una asociación mercantil para bancos propiedad de minorías.

En una declaración dada a conocer hoy, Maxine dice: "No he violado ningún reglamento de la Cámara de Representantes. Por lo tanto, no me van a forzar a que admita haber hecho algo que no hice; en vez de esto he escogido responder a los cargos hechos por la Comisión sobre Normas de Conducta Oficial de la Cámara de Representantes en una audiencia pública".

"Empezando con el informe dado a conocer hoy por la Oficina de Ética del Congreso (OCE), los registros van a mostrar que al abogar a favor de los bancos de las minorías, ni mi oficina ni yo nos beneficiamos de ninguna manera, ni nos involucramos en alguna acción inapropiada ni influenciamos a nadie. Adicionalmente, la OCE reconoce que he revelado cabalmente mis posesiones como lo requieren los reglamentos de la Cámara de Representantes, incluso muy por encima de lo que era el requisito al presentar mis posesiones en varias audiencias de la Comisión de Servicios Financieros. En resumen, el caso en mi contra no tiene mérito.

"Las acusaciones en mi contra nacen del trabajo que he realizado en décadas de servicio público como una defensora de las comunidades y empresas de las minorías en California y a nivel nacional...

"A pesar de que no estoy convencida de que sea justo el proceso de investigación y examen de los casos éticos en la Cámara de Representantes, le doy la bienvenida a la oportunidad de mostrarle a mis electores y al público estadounidense que las acusaciones en mi contra son frívolas e infundadas".