La tendencia 'Jim Crow' de la Casa Blanca de Obama

6 de agosto de 2010

6 de agosto de 2010 — Lyndon LaRouche denunció desde hace dos semanas, de manera contundente al presidente Barack Obama y a sus principales asistentes de la "pandilla de Chicago" en la Casa Blanca, de practicar el racismo a la 'Jim Crow' [como se conoce a las leyes segregacionistas que se impusieron a nivel municipal y estatal hasta que fueron abolidas nacionalmente en 1965 bajo el empuje del movimiento por los derechos civiles]. LaRouche se refirió al despido de Shirley Sherrod, funcionaria del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos y activista de los derechos civiles, y el apoyo de Obama al juicio sumario que está conduciendo la presidente del Congreso Nancy Pelosi en contra del congresista negro de Nueva York Charles Rangel, como muestras de que el Presidente "ha revivido en la Casa Blanca el racismo a la Jim Crow".

"Desde que Woodrow Wilson abrazara al Ku Klux Klan y reinstituyera la segregación en todo el Gobierno federal, no ha sido tan flagrante en su racismo un Presidente estadounidense", declaró LaRouche. "Entre el despido ordenado por la Casa Blanca contra Shirley Sherrod y la acción para arrojar a Charles Rangel de la Cámara de Representantes de los EU, cada vez es más obvio que el presidente Obama busca ejercer un control dictatorial sobre el voto afroamericano y que los únicos afroamericanos que él desea ver en el Congreso de los Estados Unidos y en otros cargos de elección importantes son los Tíos Tom que agacharán la cabeza ante toda orden. Aquéllos que se nieguen a ir de la mano del presidente Obama están en la mira para el ataque. Ésta es la cacería más desenfrenada a la Jim Crow que jamás haya visto".

LaRouche no ha sido el único en denunciar de manera firme del vuelo al racismo del presidente Obama. Con relación al despido de Shirley Sherrod, la revista Salon cita a Clayborne Carson, director del Instituto de Investigación y Educación Martin Luther King de la Universidad de Stanford, quien dijo que "esto es un símbolo de algo mucho más grande: en los asuntos de las libertades civiles, [Obama] simplemente está perdido. A nadie se le debiera jamás sacar de un cargo por algo que se esté diciendo a través de [la cadena de cable] Fox. Como cuestión de principio, uno no despide a nadie sin algún tipo de proceso debido e investigación internos. Pero éste es un gobierno que puede ordenar el asesinato de un ciudadano estadounidense. Resulta preocupante, por decir lo mínimo".

Carson señaló que Charles Sherrod, esposo de la difamada funcionara del Departamento de Agricultura, fue fundador en los 1960s del Comité Coordinador Estudiantil no Violento (SNCC), fungiendo como el primer secretario de campo de la organización de los derechos civiles. En esa capacidad, Charles Sherrod peleó por integrar la organización cuando algunos facciones radicales impulsaron el dogma nacionalista negro. Hasta la fecha permanece como un activista destacado de los derechos civiles.

LaRouche se refirió además al asalto contra el congresista Rangel lanzado por Pelosi y apoyado por Obama, como otro ejemplo más en el que la Casa Blanca de Obama pone en la mira a funcionarios electos afroamericanos que no se apega a la línea de Obama. "El congresista Rangel es uno de los últimos demócratas de Roosevelt que quedan en la Cámara Baja, y eso es algo que el Presidente no puede tolerar. Fuentes confiables en Washington me han informado que la presidente [del Congreso] Pelosi trabaja a espaldas del congresista Rangel para dividir a la Junta de Congresistas Negros y forzarlos a que traicionen a su colega, para conservar las buenas gracias de la Casa Blanca de Obama. Esto, yo lo considero repugnante".

LaRouche señaló también que durante las primarias presidenciales del 2008 y en la elección general de noviembre, la campaña de Obama fue acusada de intimidar a los votantes, en particular a los afroamericanos que pensaban que votarían por los candidatos rivales. "Esto es otro ejemplo de lo peor de Jim Crow. Al desplegar pandillas para amenazar e intimidar afroamericanos, en particular a los ancianos, es un regreso a lo peor del Sur más Oscuro. ¿Qué no fueron abrogadas estas prácticas por la Ley de los Derechos Civiles de 1964 y la Ley del Derecho al Voto de 1965? Tal vez alguien debiera enviar de regreso a Obama a la Facultad de Derecho para un curso refrescante".