Larga historia de sequías e incendios en Rusia: el cambio climático NO es la causa

12 de agosto de 2010

12 de agosto de 2010 — Aunque Greenpeace, la WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) y otros ambientalistas alegan desaforadamente que el desastre causado por los incendios destructivos en Rusia muestran el grado al que ha llegado el cambio climático, dichos incendios han ocurrido repetidamente durante siglos en Rusia, como lo documenta hoy Russia Today.

Mientras tanto, a pesar del frenesí de los verdes, el proceso internacional armado en torno al cambio climático se viene desintegrando. Las pláticas sobre el clima que acaban de concluir en Bonn, Alemania, regresó el programa de los locos climáticos de vuelta a la situación que había incluso antes de la inútil cumbre de Copenhague en diciembre de 2009. Se supone que la reunión de Bonn era preparatoria a la planeada cumbre climática de Cancún, México, programada para fines de este año, pero hay informes provenientes de India de que a lo mejor ni siquiera se celebra la cumbre de Cancún. Hoy, el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, dijo que posiblemente en Cancún no se producirá ningún acuerdo obligatorio ni tratado sobre el cambio climático. Los cinco días de conversaciones en Bonn solo sacaron más a flote los conflictos entre naciones ricas y pobres. China se negó a las demandas de Estados Unidos, de que revise sus políticas internas; las naciones africanas dijeron que son totalmente insuficientes las ayudas climáticas prometidas, y los rusos se negaron a cambiar su política, a pesar de su severo clima de verano.

Todo esto está afectando a Al 'gordo' Gore quien tuvo que decir en conferencia telefónica el 10 de agosto que se acabó la fiesta. "El gobierno estadounidense en su totalidad nos ha fallado... en gran parte debido a la oposición en el Senado a que se emprendan acciones sobre energía limpia y una solución a la crisis climática... El senado no pudo hacerle frente al desafío de la crisis climática", dijo Gore. "Así que tengo que decirles con toda franqueza y honestidad que esta batalla no ha tenido éxito y casi está acabada por lo que resta del año".

Russia Today reseña la larga historia de veranos calurosos, sequías e incendios incontrolables en Rusia, empezando en 1298. En 1371, el fuego y el humo eran tan densos que "se veían frente al Sol puntos negros como clavos, y durante casi dos meses una oscuridad como si fuera de noche cubrió la tierra". Ningún hombre, pájaro o bestia podía ver a donde iban, como lo describe un cronista. El mismo desastre sucedió 60 años después, y en julio de 1735, la emperatriz Anna Ivanovna se quejó del aire lleno de humo, cuando escribió:"Nos sorprende ver que nadie busca apagar estos incendios, a pesar de que han venido sucediendo por varios años consecutivos. Dé la orden para que se investigue por qué suceden y envíe gente para que extinga el fuego lo más rápidamente posible". Sin embargo, para mediados del siglo 19, se movilizó el ejército para que combatiera la quema de bosques y las turberas, en los años de sequía severa de 1868 y 1875. El desastre más reciente fue en 1972.

Ayer, el primer ministro ruso Vladimir Putin propuso que la Agencia Forestal Federal se ponga bajo control del gabinete nacional.

Putin también se reunió con el alcalde de Moscú Yuri Luzhkov, quien afirmó que las órdenes para inundar las turberas secas —un gran problema en los incendios desde el 2002— no se han cumplido, pero ahora se inundarán.