¿La solución de Michelle Obama para la obesidad infantil? Reducir el número de cupones para alimentos

16 de agosto de 2010

15 de agosto de 2010 — ¿La solución de Michelle Obama para la obesidad infantil es dejar de comer?

En un plan que parece salido de las mentes lunáticas de los escritores de la revista MAD, el senado estadounidense aprobó un proyecto de ley, justo antes de que salieran para sus vacaciones de verano, cuyo elemento central es el programa de Michelle Obama contra la obesidad infantil, y este programa se pagará ¡sacando dinero del presupuesto del programa de cupones para alimentos! El Congreso está tratando el programa de cupones para alimentos —del cual muchos estadounidenses dependen para su sustento básico, mucho más que cualquier otro programa, e incluso se ha convertido en la única fuente de ingreso para millones de los estadounidenses más pobres— como si fuera un banco que puede ser asaltado para financiar otras cosas, como el proyecto de ley de financiamiento a la educación y al Medicaid [el programa gubernamental para los necesitados] por $26 mil millones de dólares que se aprobaron la semana pasada, y la ley de "reforma a la salubridad" por $900 mil millones de dólares que fue aprobada a principios de este año.

En tanto que los congresistas demócratas se tragaron esa particular píldora la semana pasada, porque la fecha para recortar los cupones de alimentos no se hace efectiva sino hasta el 2014, muchos de ellos en esta oportunidad se negaron a respaldar ese plan. Cincuenta congresistas demócratas le enviaron a Nancy Pelosi, la vocera de la Cámara de Representantes, una carta advirtiéndole que ellos no van a votar para aprobar, otra vez, el recorte al programa de cupones de alimentos. "Este es uno de los casos más ilustrativos en que se asalta a Pedro para pagarle a Pablo, y es un voto que no tomamos a la ligera", dicen el la carta. Instan a la Pelosi a que en lugar de eso, tome la versión del proyecto de ley presentado por la Cámara de Representantes, que es más amplio pero que está entrabado por el hecho de que no sería financiado ni con recortes al presupuesto de otros programas ni con un aumento de los impuestos. Según el periódico The Hill, la Casa Blanca no ha analizado la cuestión de los cupones de alimentos, pero ha dejado bien claro que respalda el proyecto de ley del Senado.