¡Se deshacen del ineluctable perdedor! Golpazo del Telegraph a Obama

18 de agosto de 2010
por Lyndon H. LaRouche, Jr.

El artículo del diario londinense Daily Telegraph de éste lunes del corresponsal Nile Gardner, no es correcto, pero el error de Gardner es interesante, y no obstante, oportuno.[1]

Es muy oportuno y al punto al sugerir que "las últimas dos semanas han sido una pesadilla para el Presidente Obama, en un verano de descontento en Estados Unidos que ha perturbado profundamente a las élites liberales gobernantes...", pero está muy fuera de tino cuando afirma que "el movimiento antigubernamental del Partido del Té", un grupo de fachada del Partido Republicano, "es ahora una fuerza política poderosa y en ascenso a la que hay que tomar en cuenta".

Para la edificación del personal del Telegraph y sus lectores, el factor del Partido del Té fue un participante significativo en el fermento de "huelga de masas" estilo Rosa Luxemburgo en contra de la Casa Blanca y del Congreso en agosto de 2009, pero ha sufrido enormemente el repudio de la ciudadanía cuando el Partido del Té se muestra como una herramienta del Partido Republicano de EU en su actual arranque de "política republicana como de costumbre" en medio de la preocupación que tiene ese partido con sus campañas partidistas internas para las elecciones primarias. No hay nada en las posturas del Partido Republicano o el Partido del Té que calce en las inquietudes apasionadas del 80 por ciento de la ciudadanía que cada vez está más enfurecida contra el Congreso del Partido Demócrata, y apenas un poco menos furiosa contra el Partido Republicano.

Las realidades políticas decisivas, no las acrobacias políticas acostumbradas, son las fuerzas políticas dominantes que andan desatadas en el cuerpo de la ciudadanía. Eso no debería sorprender a nadie que se interese en enfrentar los hechos chocantes de la situación. Desde la última parte de la semana pasada, los intereses financieros angloamericanos globales, como los representa la pareja global de Wall Street y la red del grupo Inter-Alpha, entraron pausadamente en una nueva fase del proceso de derrumbe general financiero-monetarista global que ya está en marcha. Para el momento presente, ese mismo interés angloamericano que otrora encabezara la combinación de Montagu Norman del Banco de Inglaterra y su socio inclinado a Hitler en Brown Brothers Harriman, capitanea los intereses financieros globales descollantes del planeta, pero, es precisamente la expresión actual de esa pareja de intereses monetaristas cuyo sistema se dirige, por el momento, al tipo de dificultades globales que atascó a un aislado marco de Weimar desde el verano hasta el otoño de 1923.

La situación inmediata ahora, en lo que queda de agosto y septiembre, consiste en la cuestión de si se continuará con el actual bandazo hacia una espiral hiperinflacionaria al estilo de la de Weimar de 1923, o se decidirá en su lugar por el remedio en la forma de una recuperación al estilo de Franklin D. Roosevelt, con la restauración más o menos global de la "Glass-Steagall" y tipos de cambio fijo, a tiempo. Mientras tanto, los gobernantes de Wall Street y de los intereses monetaristas del Inter-Alpha se tambalean actualmente hacia la llegada temprana de un estado de cosas comparable a la notoria "Nueva Era de Tinieblas" medieval en la que hundieron los monetaristas venecianos a la Europa del siglo 14 y a los banqueros lombardos. Sin duda algunos controladores de la población, como los de la Fundación Mundial para la Naturaleza [WWF], o los diversos semejantes del fallecido Bertrand Russell, tales como los retoños de los Apóstoles de Cambridge, el "russelista" Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), se van a babear ante la perspectiva de reducir la población mundial desde su nivel estimado actualmente, a menos de dos mil millones, pero sus lascivos placeres serán de corta vida, en tanto que golpee la realidad de dicho proceso, y ya muy pronto, a menos que ocurra un cambio agudo en la dirección de los programas monetaristas angloamericanos actuales y sus políticas relacionadas, se inviertan súbitamente, y eso ya.

Sea como sea, no se ha de ver en el horizonte político ningún "Té" triunfante, ni el de Alicia ni ningún otro, en el futuro cercano en este momento. En el orden del día de los acontecimientos reales actualmente, está un tipo de política totalmente diferente.

La alternativa

Aunque las decisiones disputadas que se presentan a las diversas regiones y naciones del planeta en este momento, se pueden y deben considerar en términos de una historia de Europa y las Américas específicamente contemporánea desde la victoria de Estados Unidos en el marco definido por un mundo dominado por controversias de cualidad específicamente geopolítica en torno a esas controversias trasatlánticas del lapso de 1860-2010 a la fecha, estas controversias se deben entender como variedades de conflictos arraigados en controversias marítimas de largo aliento centradas en la cepa característica de los sistemas monetaristas de las tiranías marítimas con centro, históricamente, en la región mediterránea, y posteriormente, la región atlántica, desde el descenso y caída del imperio aqueménida.

La cualidad moderna de ese proceso de desarrollo ha sido la expresión del sistema marítimo trasatlántico que se desarrolló desde aproximadamente 1620-1630 en el conflicto entre la Colonia de la Bahía de Massachusetts bajo su estatuto soberano, y lo que surgió desde el ascenso de Jacobo II y la Casa de Hannover para convertirse en la potencia imperial de la Compañía de Indias Orientales británica establecida con la Paz de París de 1763. En otras palabras, la contienda entre un sistema crediticio, como lo expresa la colonia de Massachusetts bajo su estatuto real y la continuación de un sistema monetarista británico de usura derivado de la tradición de Paolo Sarpi.

Con el ascenso de Harry S Truman a la Presidencia de EU, la tradición de Wall Street y Londres monetaristas agarró lo que demostró ser el control creciente de la economía estadounidense y la tendencia general en perspectiva política. La destrucción del sistema económico-político estadounidense que se logró a través de casi una década de guerra destructivamente larga en Indochina, condujo a la eliminación de las salvaguardas del sistema económico estadounidense en el transcurso de las nuevas políticas monetaristas inflacionarias establecidas en la década de los 1970.

El viraje de la hegemonía en la región Atlántica a la del combo Londres-Wall Street, sobre el legado de las reformas del Presidente Franklin Roosevelt, ha resultado, en el transcurso del intervalo 1968-2010 a la fecha, en la degeneración de las economías trasatlánticas a un estado presente que se ha de estimar probablemente peor que el estado asociado a los efectos de la catástrofe del siglo 14 de los banqueros lombardos.

Si la situación que surja en las semanas inmediatamente venideras ahora sigue en una dirección algo comparable a la que implica Nile Gardiner en la publicación de hoy, entonces el mundo estará pronto rumbo a una calidad de Infierno peor que ese de la "Nueva Era de Tinieblas" del siglo 14.

De otra manera, un conjunto completamente diferente de opciones programáticas, y un conjunto bien diferente de fuerzas políticas dirigentes, va tomar el poder. Eso deja al señor Gardiner con el consuelo de asegurarse de que su evaluación del estado en ruinas de la gestión de gobierno del Presidente Obama, es tan plenamente ruinosa como lo ha indicado el señor Gardiner.

Notas

[1] Nile Gardner, "El sorprendente descenso de Barack Obama: 10 motivos claves de por qué la presidencia de Obama se desintegra". Daily Telegraph, 16 de agosto de 2010.