Relanzamiento de la "bursatilización": Hiperinflación a la Weimar

19 de agosto de 2010

19 de agosto de 2010 — La declaración del gobierno de Obama en el sentido de que pretende avanzar con todos los hierros en apoyo de la "burzatilización" de los mercados de hipotecas, es un eco de las maniobras imperialistas británicas.

El miembro del Consejo Ejecutivo del Banco Central Europeo, el español José Manuel González-Páramo, anunció la directriz en un discurso en Londres desde el 17 de enero. Dijo que "el relanzamiento de la bursatilización del Mercado es fundamental para respaldar las necesidades de los bancos para refinanciar y en fin, para la colocación de crédito a la economía real". Las 20 instituciones bancarias más grandes de la eurozona tienen cerca de 800,000 millones de deuda de largo plazo que se tiene que refinanciar desde ahora hasta 2012, dijo González-Páramo para justificarse. [La mentada "bursatilización", quiere decir que esos documentos de deuda los convierten en títulos valores y los colocan en la bolsa o los ofrecen como "inversión" a través de los bancos especuladores, a sabiendas de que representan deudas incobrables-ndr]

El 10 de agosto, el jefe de la Asociación Bancaria Británica, Stephen Green, le escribió al ministro de Hacienda, George Osborne, para informarle que la asociación le plantearía al Estado, en octubre próximo, las propuestas elaboradas por un comité encabezado por los capos de los seis bancos principales de Gran Bretaña. Entre las propuestas, destaca "el relanzamiento de la brusatilización del mercado y la mejora de los mecanismos para financiar las exportaciones".

En Francia, en el marco de su dizque "Ley de Regulación Financiera", el gobierno le permitió a los bancos una bursatilización de lo más generalizada que haya tenido Francia jamás. Mientras tanto, el 20 de julio, en un informe especial comisionado por el ministro de Estímulos y presentado a la ministra de Economía y Finanzas, Christine Lagarde, promueven la utilización generalizada de técnicas de bursatilización al tiempo que promueven paralelamente la adopción del financiamiento privado para privatizar los servicios de infraestructura públicos.