Todavía falta lo mejor: Rangel obtiene una aplastante victoria en las primarias

17 de septiembre de 2010

16 de septiembre de 2010 — El demócrata seguidor de Franklin Roosevelt, Charles Rangel, ganó las elecciones primarias demócratas de Nueva York, derrotando a su contendiente más cercano por un 27%, lo que lo convierte, hasta la fecha, en un seguro y fácil ganador para un 21avo período en la Cámara de Representantes en las próximas elecciones de noviembre. Su victoria hizo añicos la campaña de varios años de Wall Street, empezada por el New York Times e intensificada por la anticonstitucional Oficina de Ética Congresional y el FBI, para sacarlo de su puesto usando calumnias. En el proceso, Rangel clavó otro clavo en el ataúd político del paniaguado de la City de Londres, el presidente Obama, ya que Obama respaldó los alegatos de Wall Street y pidió la renuncia de Rangel en julio.

En su discurso sobre la victoria, el veterano de la Guerra de Corea de 80 años, declaró: "Vuelvo a Washington más fuerte que nunca". Y manifestó la misión que pretende llevar a cabo, de cambiar la política nacional y del Partido Demócrata para retornar a la defensa del Bienestar General, en estos momentos de crisis nacional.

Al agradecerle a un auditorio repleto de partidarios felices por haber resistido la campaña de ataques, Rangel les dijo que la victoria era importante porque "nosotros si creemos en ciertos principios". En este momento de nuestra historia, con todos los problemas que tiene nuestro país, "el presidente Obama necesita gente como yo más que nunca! ¿Por qué digo esto? Enfrentamos una crisis fiscal, desempleo, esperando que empiecen a operar las prestaciones por servicios de salud, un tratamiento inmoral a los recién llegados a este país, las drogas son todavía un problema, inequidad en el sistema impositivo", dijo. "Yo regreso y le digo al Presidente: usted no necesita a todos esos republicanos. Y hay muchos demócratas que salieron electos pero que votaron por los republicanos". Así que este es el momento de que la población por todo el país se una y le diga al Presidente: "Señor presidente, tenemos un trabajo que hacer. Tenemos que poner a trabajar de nuevo a los americanos. Tenemos que empezar a manufacturar"; proveerle educación a nuestros niños y restablecer nuestra autoestima en nuestra comunidad y alrededor del mundo.

En la noche, el congresista Rangel le restregó su victoria en la cara a los medios de comunicación. "Los periódicos no eligen a nuestros funcionarios!... Al final del día, sin ponernos muy religiosos, Dios es bueno... Dios puso al descubierto a las personas que fueron tan injustas en las urnas, así que cada uno de ustedes se convirtieron en misioneros de nuestras comunidades. Y mucho tiempo después de que me haya ido, van a tener que pensarla dos veces antes de salir a tratar de seleccionar a tu congresista y a tus funcionarios públicos".

Los partidarios del representante por el Harlem elevaron sus copas para concluir, para brindar por el brindis de un miembro del equipo del congresista Rangel: "¡Todavía falta lo mejor!"