El escándalo del nuevo partido de las panteras negras llega hasta la Casa Blanca

29 de septiembre de 2010

27 de septiembre de 2010 — Continua creciendo el escándalo por el encubrimiento de la intimidación del voto por parte del Nuevo Partido de las Panteras Negras (NBPP, por sus siglas en inglés), que ya ha sido tema de dos audiencias en la comisión federal sobre Derechos Civiles y una demanda civil por parte de Judicial Watch, y ahora la Casa Blanca se encuentra directamente implicada. Según lo último que Judicial Watch subió a su portal electrónico, los documentos de la FOIA, entre ellos un Índice Vaughn con 122 documentos pormenorizados con un total de más de 600 páginas, que retuvo el Departamento de Justicia, confirman que los designados políticos en el Departamento de Justicia estuvieron totalmente involucrados en la decisión de que se retiraran los cargos en contra del NBPP.

El 5 de octubre habrá audiencia en el juzgado federal de Distrito con el juez Reggie Walton, sobre si se va a obligar al Departamento de Justicia a que de a conocer los documentos. Lo que ya se ha confirmado es que Sam Hirsch, subprocurador general adjunto y abogado en la campaña de Obama en el 2008, participó en el conciliábulo para que se retiraran los cargos en el caso del Nuevo Partido de las Panteras Negras, a pesar de que el Procurador General Auxiliar (para Asuntos de Derechos Civiles) Thomas Perez negó que hubieran estado involucrados ninguno de los que fueron designados políticamente. Según Judicial Watch, los recuentos noticiosos también confirman que el Procurador General Adjunto Thomas Perrilli visitó la Casa Blanca nueve veces entre el 25 y el 27 de marzo del 2009 —el período en el que se tomó la decisión de enterrar el caso NBPP, a pesar de que el Departamento de Justicia ya había obtenido un veredicto en contra de los cuatro acusados, quienes se negaron a presentarse en el juzgado en la fecha programada para el juicio.

El Índice Vaughn, obtenido por Judicial Watch, ya puesto en Internet, revela una serie de intercambio de correos electrónicos entre Hirsch y el subprocurador general auxiliar Steve Rosenbaum, revisando los detalles del caso NBPP, reportando las discusiones con los abogados de otros Departamentos, y proponiendo en realidad recomendaciones sobre cómo tratar el asunto.

Según una fuente de inteligencia de alto nivel en EU, una de las razones del encubrimiento es que, durante la campaña del 2008, miembros del NBPP se reunieron personalmente con el candidato Obama en su casa en Chicago. La fuente enfatizó que el asunto NBPP es parte de una estrategia de intimidación del voto más amplia que llevó a cabo la campaña de Obama, y que una investigación seria se enfocaría, mínimamente, en David Axelrod, el presidente de la campaña de Obama, y ahora alto asesor de la Casa Blanca. Una pregunta que ha surgido en los últimos días es sobre si el anuncio de esta semana de Axelrod, de que piensa dejar la Casa Blanca en algún momento el próximo año, para encargarse de la campaña reelectoral de Obama, no está relacionada a lo nuevo que ha surgido en el caso NBPP.