Dormidos, ¡despierten! ¡La situación todavía no está totalmente perdida!

2 de octubre de 2010
por Lyndon H. LaRouche, Jr.

1 de octubre de 2010

Mi videoconferencia por Iternet del viernes 24 de septiembre presentó el hecho de que la economía de Estados Unidos está al borde de una crisis de desintegración. Prácticamente se acabó el tiempo.

Ayer, jueves, reporté que el Congreso de Estados Unidos, en votación decisiva, no estuvo a la altura de mis advertencias y perdió por lo tanto su batalla para salvar a Estados Unidos; ahora es una perspectiva probable, aunque no totalmente segura, que esa falla moral del Congreso, si bien hecha posible por una magra mayoría en el Congreso de EU, haya condenado a nuestra nación a un aterrizaje anticipado, casi inevitable, en el infierno.

El hecho es que la situación bajo el títere británico conocido como Presidente Barack Obama y bajo el presidente de la Reserva Federal Bernanke, se ha vuelto una debacle hiperinflacionaria, a todo pulmón, a principios de esta semana, como fue reportado este hecho por gente como Ambrose Evans-Pritchard y otros voceros británicos pertinentes. Sus advertencias eran correctas. Esto es precisamente lo que yo había advertido como el límite probable en septiembre de un hundimiento de la economía de EU. Como es usual, de nuevo, no cometí errores en mi pronóstico.

Es ahora probable, si bien todavía no inevitable, que Estados Unidos (y también toda la civilización trasatlántica) esté a punto de ser destruido por una crisis de desintegración comparable a la de Europa en el siglo 14. Ahora pueden darle las gracias por esto tanto al presidente Barack Obama como a cualquier autoridad política que apoye la continuación de su reinado visiblemente lunático.

Se le acabó el tiempo a nuestros Estados Unidos. Hemos pasado ya lo que será, si no es por un virtual milagro político, un punto sin retorno. Ustedes tienen que producir este milagro, o si no, como se dice, tendrán que agacharse mucho, pero mucho, si desean estar preparados para besar sus traseros de despedida.

El hecho es el siguiente.

Ya se le ha dado rienda suelta a la decisión de gente como el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, de desatar un estallido hiperinflacionario del dólar estadounidense a todo pulmón, al estilo Weimar de 1923. A menos que eso se detenga de inmediato, Estados Unidos está atrapado en una situación como la de la Alemania de Weimar del verano al otoño de 1923.

Hasta esta semana, no había más que una acción que podía haber evitado esta repetición de la Alemania de Weimar de los 1920: el restablecimiento de la Glass-Steagall. Sin embargo, el gobierno británico amenazó con que cualquier restablecimiento de la Glass-Steagall sería ¡equivalente a un casus belli! Así que, el títere británico conocido como el gobierno de Obama, se movió para evitar la única acción que podía haber evitado que Estados Unidos se hundiera en una crisis general de desintegración: la Glass-Steagall.

Por lo tanto, para salvar ahora a Estados Unidos tenemos que sacar ya al presidente Barack Obama. Hay una forma simple de lograr esto: el restablecimiento ya de la Glass-Steagall. La derrota de su oposición dirigida por los británicos a la Glass-Steagall, sería suficiente para provocar su hundimiento en la virtual impotencia y resignación. Si no actúan ahora, entonces, al permitirle al presidente Obama salirse con la suya, cada uno de ustedes en relevantes puestos políticos serán culpables de haber condenado a nuestros Estados Unidos a una destrucción temprana. Esa es ahora la única alternativa que tiene un verdadero patriota.

¿Por qué oponerse a la Glass-Steagall?

En pocas palabras, el restablecimiento de la Glass-Steagall es la única acción que tiene actualmente a su disposición el gobierno de EU que pudiera evitar una crisis de desintegración generalizada de la economía estadounidense hacia una "nueva edad de tinieblas", comparable a la de Europa del siglo 14. Lograría rescatar a la república de EU mediante dos efectos. Primero, salvaría a aquellos bancos comerciales estadounidense que se desplomarán sin la protección de la Glass-Steagall. ¿Quien objetaría esto? Sin embargo, en segundo lugar, suspendería las obligaciones y compromisos de EU de rescatar a las instituciones financieras privadas comprometidas con los juegos de casino. Wall Street y la serie de instituciones financieras internacionales como el Grupo Inter-Alfa del imperio británico desaparecerían producto de esto. Esa es la razón de por qué Londres ha amenazado a EU si el títere de Londres, Barack Obama, no es capaz de evitar el restablecimiento de la Glass-Steagall.

Por lo tanto, los intereses vitales de prácticamente todo ciudadano honesto de EUA, se oponen a los intereses especiales de los socios en Wall Street del Grupo Inter Alfa de banqueros depredadores de Gran Bretaña.

Esos bancos británicos y sus cómplices especuladores apostaron y perdieron en un juego limpio. Se tiene que defender al pueblo y a la nación de Estados Unidos de América.

Amigo, ¿de qué lado estás? ¿De que lado esta tu candidato al Congreso? Es una pregunta justa.