Harrisburg, la capital de Pensilvania, solicitó la intervención administrativa del gobierno estatal.

5 de octubre de 2010

4 de octubre de 2010 — El viernes, la alcaldesa de Harrisburg, Linda Thompson, anunció que había solicitado ante el gobierno del estado la intervención administrativa de su ciudad, la capital de Pensilvania. En conferencia de prensa el 1 de octubre con el gobernador Ed Rendell, dijo que, " esta fue una decisión agonizante y dolorosa hasta el tuétano. Pero al final, es la única decisión que se pudo haber tomado para que la ciudad capital siguiera funcionando".

De hecho, no hay forma en que ni Harrisburg ni Pensilvania, ni cualquier otra ciudad o estado puedan seguir funcionando mientras se siga tolerando que el presidente Obama permanezca en su cargo. En el momento en que sea "renunciado", se pueden tomar medidas, como las describió claramente Lyndon LaRouche, en su Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda, y en su llamado por el restablecimiento de la ley Glass-Steagall, para apuntalar y mantener las funciones del gobierno y acabar con los especuladores.

Harrisburg se ha convertido en un símbolo a nivel nacional de la falta de un enfoque tipo LaRouche. La crisis inmediata es que esa ciudad no tiene forma de cumplir con los pagos de nómina de los empleados de la ciudad en 10 días, y con otros vendedores y obligaciones de servicio de la deuda. El mes pasado, Harrisburg solo pudo cumplir con los pagos sobre las obligaciones vencidas de sus bonos, gracias a las maniobras de Rendell.

Thompson dijo que no pudo lograr que los bancos le prestaran los $7 millones que necesitaba para cubrir la nómina de pagos y los pagos a los servicios de la deuda en los próximos 6 meses. Así que la ciudad ha solicitado una ayuda estatal bajo el programa llamado Ley 47, que asignará un equipo para que asesore a las autoridades de la ciudad, y aportará ayuda financiera estatal. Desde que se aprobó la Ley 47, en 1987, se han acogido a estos procedimientos para municipalidades en apuros, 25 poblaciones, incluyendo Pittsburgh, Johnstown, Reading y Chester.

Incluso si se aplica la Ley 47, no hay garantías bajo el reinado de Obama, de que Harrisburg no se vea forzado a declararse en quiebra bajo el Capítulo 9 de la Ley Federal. Rendell y Thompson se oponen a esto; pero algunos miembros del cabildo municipal favorecen este enfoque en vez de recurrir al estado.

Harrisburg, ubicado en la base de la cordillera Blue Ridge, es parte de la 5ta zona estadística metropolitana (MSA) más grande del estado. El gran Harrisburg, antes de la decadencia y el crac postindustrial, tenía una base de producción de acero y maquinarias, en particular para automotores, construidos por Harrisburg Steel Co. Ahora un tercio de sus residentes están por debajo de la línea de pobreza, y las funciones esenciales del gobierno que están en peligro son alcantarillado, policía, bomberos, escuelas y salubridad.