LaRouche advirtió en noviembre del 2007 cómo el fraude hipotecario podía derrumbar al sistema

10 de octubre de 2010

8 de octubre de 2010 — En noviembre del 2007, Lyndon LaRouche anticipó la sacudida de todos los puntales del mercado hipotecario, debido a los obvios fraudes, agravados por la creación de valores fraudulentos respaldados por hipotecas. En ese entonces, un juez federal en Cleveland había desechado 14 casos de embargos hipotecarios de viviendas, debido a que existían dudas de que el banco ejecutor del embargo, Deutsche Bank National Trust Co., fuese en realidad el dueño de los títulos de propiedad de los hogares sobre los cuales se realizaba el embargo hipotecario. El juez resolvió que no se habían registrado apropiadamente ante los funcionarios de los gobiernos locales, los títulos de propiedad, los contratos hipotecarios, y asignación de propiedad.

LaRouche comentó en ese entonces que esto "huele a un problema más grande". Existe una sospecha legítima de que los préstamos, que no se han registrado en los registros locales, se vendieron como parte de paquetes bursátil, una y otra vez, lo que produjo obligaciones que excedieron los activos por cantidades enormes.

Cuando uno se encuentra con una situación así, dijo LaRouche, se está frente a una "crisis de desintegración, y no ante una crisis gerencial". Esto no se puede "manejar".

Tan solo el aroma de esta situación podría hacer estallar el sistema, comentó en ese entonces LaRouche. Ahora, debido a que no se promulgaron las leyes HBPA de LaRouche y la Glass-Steagall, ahora está sucediendo precisamente eso.