La salida del general Jones: ¿Otro berrinche de Obama?

12 de octubre de 2010
12 de octubre de 2010 — Tres días antes de su repentina renuncia como Asesor de Seguridad Nacional, el general James Jones estaba en Sochi, Rusia, hablando en una conferencia internacional sobre seguridad, patrocinada por su contraparte ruso, Nikolai Patrushev. En su discurso, Jones dirigió un ataque lacerante contra el nexo del hampa internacional, el narcotráfico internacional, el terrorismo internacional y el lavado de dinero internacional. Prácticamente, su discurso fue equivalente a una formulación de cargos contra la transnacional británica Narcotráfico, SA, en el contexto de una exhortación a formar una alianza con Rusia y otras naciones participantes para erradicar ese flagelo.

Después de este discurso tan estratégicamente al punto, del general Jones, la pregunta obvia que surge es: ¿Hizo Obama un berrinche y lo despidió en un arranque de rabia, debido al ataque en contra de los propietarios británicos del Presidente? Sabemos que el Presidente atraviesa por un desmoronamiento psicótico, y sabemos que las medidas propuestas por el general Jones se dirigen al corazón de los amos británicos de Obama. Obama es parte del aparato británico que promueve las drogas, y el general Jones no. Quizás el Presidente Obama pueda evadir un enjuiciamiento penal apelando a su demencia, pero la realidad es que si Obama no abandona el cargo de inmediato, Estados Unidos y el mundo se van a undir.

Sabemos que la guerra afgana no es una guerra estadounidense. Es una guerra británica, por el flujo de opio y heroína que sale de Afganistán, que apunta hacia Rusia, Asia Central, Irán, India y Europa; y deja el flujo de dinero sucio en los paraísos fiscales británicos como las Islas del Canal, Dubai y las Gran Caimán. LaRouche dijo que: Al diablo con esos promotores británicos del narcotráfico. Estados Unidos se debe salir de Afganistán ya, y debemos de acabara con el negocio del opio a la salida. Además del opio, toda esa guerra es una gran farsa británica. Al atacar al talibán y a las FARC por narcoterroristas, ligados a los nexos criminales y bancarios internacionales, el general Jones denunciaba, en efecto, al propio Obama.

Obama está en una espiral psicótica descendente, y esto se hace más obvio día con día. El lunes se publicó otra ronda de reseñas sobre la psicosis de Obama, en la revista TIME, en el diario inglés Guardian y del columnista sindicado George Will. Todos los síntomas ya son patentes. El verdadero problema que tenemos es la cobardía. ¿Actuarán a tiempo quienes tienen la responsabilidad en la cadena de mando, para invocar la 25ava Enmienda, para remover de manera segura a Obama de su cargo? Esa es la cuestión

No se trata de las elecciones del 2 de noviembre. La semana pasada llegamos ya al momento de la verdad, con la corroboración repetida de los informes sobre la severa depresión de Obama y sus cada vez más frecuentes arranques de rabia descontrolada, lo cual casi por cierto incluye el despido de Jones. Ya es hora de invocar la Sección 4 de la 25ava Enmienda.

Al mismo tiempo, el pronóstico que hizo LaRouoche desde junio de este año, de que entraríamos a una fase definitive en la desintegración financiera global sistémica, ha resultado 100 por ciento correcta, con la explosión de la burbuja de los valores respaldados en hipotecas (llamados MBS, por sus siglas en inglés) la semana pasada, y con el anuncio del Bank of America de que impondrían un congelamiento en los embargos de vivienda a nivel nacional, debido a las gigantescas irregularidades legales que se presentaron. Obama demostró una vez más que no solo es un psicótico narcisista, sino también un agente británico. La aparición del jefe de asesores de Obama, David Axelrod, en la televisión dominical, para atacar la idea de declarar una moratoria nacional a los embargos, le dio seguimiento con un pronunciamiento similar nada menos que el jefe de la Comisión Federal de Vivienda, David Stevens. Esto es parte de lo que LaRouche caracteriza como "la política de Obama de 'que se joda la gente' ". El mismo día, Obama anunció que por Segundo año consecutivo, y por segunda ocasión en la historia del Seguro Social, no va a haber un aumento que compense la inflación en los pagos del seguro social en lo que se llama Ajuste por el Costo de la Vida. ¿Por qué? Porque según estos lunáticos la inflación es cero. Pero el mismo día que se anunció eso, la agencia de prensa financiera Bloomberg reportó una hiperinflación en el índice de las 24 principales materias primas y el aumento más agudo en los productos alimenticios básicos en lo que va del año, desde la soya hasta la carne de res y de puerco.

Así que, la desintegración sistémica está en marcha, y el desmorone de Nerobama también está en marcha.

LaRouche comentó que el rescate financiero de esas montañas de papel llamadas valores con respaldo de hipotecas, que la Reserva Federal tenía planeado rescatar con un billón de dólares (si, ¡un millón de millones de dólares!) tirado con helicópteros en los techos de los bancos, antes de que los tribunales salieron a denunciar toda la estafa delictiva que constituyen esos valores MBS, es exactamente a lo que se refería desde 2007, cuando propuso la Ley de Protección a la Banca y a los Propietarios de Vivienda (conocida como HBPA). Esa ley estaba diseñada específicamente para resolver este problema. En ese momento, LaRouche advirtió que de otra manera, lo que enfrentaríamos sería la desintegración total.

Ahora, la clave, es que Obama tiene que salir del cargo inmediatamente. Mientras que Obama siga ahí, reiteró LaRouche, no hay esperanza para Estados Unidos. Apoyar a Obama un día más equivale a un acto de demencia clínica. El asunto es Obama. Hay que sacarlo mientras todavía tengamos una nación. Este es el mensaje del día.