El valor de la vida humana guió el rescate de los mineros chilenos

20 de octubre de 2010

20 de octubre de 2010 — "Sabíamos que podíamos llegar hasta ellos" era la actitud prevaleciente durante el difícil proceso de rescate de los 33 mineros chilenos, atrapados en la mina desplomada en San José de Copiapo, Chile, según los estadounidenses involucrados en el rescate.

Esto también se vio muy claro en la organización disciplinada que establecieron los 33 mineros bajo tierra en los primeros 17 días antes de ser localizados. Esto incluyó un racionamiento estricto de los pocos víveres y agua disponibles, para hacerlos durar lo más posible, así como también esfuerzos por mantenerse en buen estado físico y mental. Los mineros tenían confianza en que iban a ser rescatados, que sus vidas se consideraban valiosas y que valían la pena.

"Fuimos esperando lo peor, para no toparnos con ninguna sorpresa. Pero nunca lo dudamos" dijo el taladrador estadounidense Jeff Hart de Denver, Colorado. "Sabíamos que íbamos a llegar hasta ellos". El ingeniero de la NASA Clinton Craig le dijo al Asia Tribune que "toda la atmósfera en la mina era que iban a llegar hasta ellos en algún momento. Todo mundo estaba jalando los remos al mismo tiempo".

Las familias de los mineros atrapados también sabían esto. Rodearon y abrazaron a los estadounidenses cuando se preparaban para partir. "Este fue un momento invaluable" dijo Julie Fisher, cuyo esposo Brendon, propietario de la compañía de Pensilvania Center Rock ayudó en el rescate. Todos los estadounidenses involucrados recibieron una bienvenida de héroes en sus lugares de origen, con agradecimientos por "hacernos sentir orgullosos de nuestro país" y por poner de manifiesto "lo mejor de Estados Unidos".

Jeff Hart le dijo a Associated Press, "lo que me sorprende una y otra vez es cómo el mundo volvió sus ojos al ingenio americano, la fortaleza americana, el equipo americano y el espíritu emprendedor americano para hacer que el trabajo se llevara a cabo". Como dijo la hermana de Hart, "Esto fue América en su mejor momento". Y esto es precisamente lo que Barack "Nerón" Obama quiere destruir.