Gobernadores de la Reserva Federal: no es suficiente una hiperinflación. Necesitamos una hiper-hiperinflación

20 de octubre de 2010

20 de octubre de 2010 — En el mismo acto del 15 de octubre en Boston, en donde el presidente de la Reserva Federal (Fed) Ben Bernanke dejó en claro que la institución se comprometería a una mayor "relajación cuantitativa" (como le dicen a imprimir dinero para dárselo a los bancos a casi cero por ciento de interés) en la reunión de la Comisión de Mercado Abierto Federal del 2 y 3 de noviembre, dos presidente regionales de la Fed se tropezaron uno con otro para exigir políticas hiperinflacionarias aún más agresivas.

Lyndon LaRouche caracterizó esto como "los carroñeros de la hiperinflación", y reiteró que su política es una locura clínica.

El presidente de la Fed de Chicago, Charles Evans dijo que "la economía de EU se puede describir mejor como que está en una auténtica trampa de liquidez" por lo tanto no solamente es necesario comprarles más activos muertos a los bancos a gran escala, sino que se tiene que aumentar deliberadamente la tasa de inflación ("poner como blanco el nivel de precios" es la frase en clave que ellos usan) con el fin de bajar aún más las tasas de interés reales. Bloomberg caracterizó los comentarios de Evans como "entre los más fuertes que haya hecho un funcionario de la Fed a favor de tomar nuevas medidas de relajamiento monetario".

Para no quedarse atrás, el presidente de la Fed de Boston Eric Rosengren dijo que él también estaba a favor de todo esto, pero que tenía que hacerse rápida y agresivamente. "Una respuesta gradual pudiera no ser tan efectiva como una respuesta más activa para atajar las presiones deflacionarias [sic]".

El New York Times del domingo agregó su voz a esta locura, sacando un editorial de que un simple billón de dólares en compras adicionales por parte de la Fed de deuda tóxica —el número es el que se menciona entre los medios informativos— no va a ser suficiente. "Cualquier intervención significativa tendrá que ser tan grande como las intervenciones anteriores de la Fed en lo profundo de la recesión, cuando compró $1.7 billones de dólares en valores de deuda". Es más, Europa y Japón "debería de emular a la Fed, bombeando más dinero a sus economías y bajando los valores de sus monedas". Y no se olviden de aplastar a China en el camino, agregan esperanzados.

"Todo esto es la voz de la locura" comentó Lyndon LaRouche. Estamos ante algo que es similar a lo que sucedió en Alemania en 1923, y ellos están respondiendo exactamente como lo hicieron algunas personas en Alemania en 1923. Solo que estos tipos están más locos que aquellos en Alemania. Estos son los carroñeros de la hiperinflación".