Candidato presidencial francés Jacques Cheminade: Sarkozy debería intervenir ¡a los bancos, no a los huelguistas!

23 de octubre de 2010

23 de octubre de 2010 — A pesar de que la huelga de masas en Francia atrajo de nuevo millones a las calles el martes 19 de octubre en las manifestaciones de protesta contra la austeridad, corrupción y la destrucción de empleos, los niveles de vida y pensiones, el Presidente Sarkozy declaró que no iba a cambiarle ni una coma a sus "reformas".

Esto está creando ahora una situación subrealista. Producto de la huelga de los transportistas, el martes unas 4,000 gasolineras de las 12,500 en total, se quedaron sin gasolina y había enormes colas por todo el país. El primer ministro Francois Fillon, al hablar el 17 de octubre en el primer canal TF1, declaró "no habrá escasez" porque el gobierno "no va a dejar que un bloqueo de la gasolina estrangule la economía de Francia".

La refinería Total en Grandpuits, una de las principales refinerías abastecedoras de gasolina en la zona de París, está bloqueada por los sindicatos en huelga. Pero desde el domingo 17 de octubre, unos 30 empleados fueron emplazados y obligados legalmente a mantener operando la planta. Si no hacen caso, podrían ser sentenciados a cinco años en prisión.

El vocero del partido UMP de Sarkozy, Frédéric Lefebvre, dijo abiertamente que "si se requiere intervenir la huelga, habrá intervención" argumentado que "el derecho de huelga no significa el derecho a bloquear todo". Vaya mentira, dado que los huelguistas siguen entregando combustible a los hospitales y a todos los otros servicios de emergencia vitales. La movida de buscar emplazamientos legales contra los trabajadores en huelga es totalmente ilegal dado que viola el derecho constitucional de los trabajadores organizados.

Cuestionado al respecto, el aliado de LaRouche y candidato presidencial para el 2012 Jacques Cheminade, afirmó que la maniobra del gobierno de Sarkozy es afrentosa: "están emplazando legalmente a los trabajadores en huelga, cuando deberían emplazar a los bancos", y se refirió al precedente de Ferdinand Pecora, el aliado del entonces Presidente Franklin Roosevelt, cuya comisión Pecora sentó las bases para que FDR convirtiera en ley las normas Glass-Steagall de regulaciones bancarias, que le pusieron freno a los bancos de Wall Street —y algunos banqueros en la cárcel— cuyo saqueo había llevado a la ruina al país en 1929.