¿Será la televisión un factor para poner a Obama al borde de un colapso?

29 de octubre de 2010

29 de octubre de 2010 — El desempeño de Barack Obama en la entrevista que le hizo Jon Stewart en su programa del canal Comedy Central la noche del 27 de octubre, mostró a un hombre enfurecido y apenas si pudiendo controlarse, a pesar del trato más bien amable que recibió de su anfitrión, Stewart, y del público en general simpatizante. Como lo señaló de manera cáustica la comentarista del diario Washington Post Dana Milbank al día siguiente, "en Comedy Central, el embromado resultó el Presidente Obama el miércoles por la noche".

Obama estuvo defensivo y ceñudo durante la mayor parte del programa. Cuando le dijeron que su programa era "timido", respondió de manera moralista que tenía "un desacuerdo profundo" con Stewart, y se lanzó en defensa de su propuesta de salud, citando ridículamente a un paciente de cáncer de Nueva Hampshire que consiguió que lo atendieran en su casa.

Cuando lo enfrentaron por haber contratado al amigo íntimo de los financieros, Larry Summers, como jefe de sus asesores económicos, Obama respondió parafraseando a George Bush, diciendo que "Larry Summers hizo un trabajo del carajo". Stewart le respondió que "Pero esa frase no es como para que la use, mi amigo", implicando que utilizaba la fraseología que empleó George W. Bush para alabar al que fuera responsable del "auxilio" cuando Katrina. Obama trató de explicar luego que se trataba de un juego de palabras. ¡Si, como no!

Pero la parte que más pena ajena dio fue cuando Obama respondió a la pregunta de Stewart, "¿No diría que esta vez competiría [para la reelección] como un pragmático? ¿No sería con 'Si podemos, pero con ciertas condiciones?' "

"Yo creo que lo que diría es, si podemos, pero ...", comenzó Obama a explicar, pero lo interrumpió una sonora carcajada del público acompañado del propio Stewart.

Obama se quedó ceñudo y malumorado terminando su frase, "... pero no va a ocurrir de la noche a la mañana". Nadie se la creyó esta vez.

Los que vieron el programa notaron que Obama casi se salió de sus casillas totalmente, al menos una vez, si no varias, en el programa que duró media hora, aunque le haya parecido una eternidad. Lyndon LaRouche comentó que el programa de Stewart podría ser un factor más para poner al Presidente demente al borde.