LaRouche: ¿fue el complot de la bomba en Yemen un ardid Obama-Saudita tipo incendio del Reichtag?

4 de noviembre de 2010

1 de noviembre de 2010 — Ayer Lyndon LaRouche planteó interrogantes serios sobre el supuesto complot de Al Qaeda yemení de poner bombas en dos sinagogas en la zona de Chicago, y se hace la pregunta: ¿Fue este un ardid desesperado de Obama para salvar algo de las elecciones del 2 de noviembre, mientras crecen las presiones bajo la Sección 4 de la Enmienda 25ava, para sacarlo? Esta versión del complot de bombazos tiene más hoyos que una buena pieza de queso suizo. La cuestión no es si se habían plantado o no bombas dentro de las dos impresoras de escritorio, embarcadas vía UPS y FedEx a las direcciones de los sitios judíos en Chicago. La cuestión es sobre si las bombas fueron una operación genuina de Al Qaeda en la península arábiga, o una operación de contra pandilla diseñada por los sauditas, para apuntalar al presidente Obama.

Lyndon LaRouche comentó hoy que, con las presiones en aumento cada hora para sacar a Obama usando la 25ava Enmienda, esperaría algún tipo de operación de distracción y de apuntalamiento de la credibilidad de Obama, a la vez que se crean las bases para una dictadura de estado policíaco en Estados Unidos. Habiendo advertido en enero del 2001 que el nuevo gobierno de Bush-Cheney recurriría a un acto tipo "incendio del Reichstag" para imponer una dictadura sobre EU, LaRouche tiene credenciales únicas, reforzadas aún más con su diagnóstico clínico del 11 de abril del 2009 de Barack Obama como narcisista severo, que desafortunadamente han probado estar 100% en lo correcto.

Los recuentos noticiosos del fin de semana se han añadido aún más credibilidad al escepticismo sobre los orígenes del complot de bombazos. El sábado, el Ministro de Información de Yemen, Hssan al Lawzi, reiteró que no había vuelos de UPS o de FedEx partiendo de Yemen, y que no había vuelos directos de Yemen ni al Reino Unido ni a Estados Unidos. Una estudiante universitaria de Yemen, cuyo nombre y teléfono aparecen en los documentos de envío de los dos paquetes que contenían las bombas, escondidas en impresoras de escritorio, fue inicialmente detenida junto con su madre, pero después las dejaron en libertad, al investigarlas y no encajar sus supuestos vínculos con el complot de bombazos.

Según el New York Times del domingo, el que primero advirtió sobre un complot de bombazos fue el Ministerio del Interior de Arabia Saudita, en llamada telefónica entre el príncipe bin-Nayef, directivo del programa antiterrorista saudí y el jefe de contraterrorismo de la Casa Blanca, John Brennan, ex jefe de la oficina de la CIA en Riyadh, el jueves en la noche. Fue en base a la inteligencia saudí que se descubrieron las dos bombas en Dubai y en Gran Bretaña. El príncipe bin-Nayeb, hijo del Ministro del Interior y posible sucesor del rey Abdullah, fue blanco el mismo de un hombre bomba suicida de Al Qaeda en la Península Arabiga en el 2009, en un incidente en donde murió el hombre bomba y el príncipe resultó solo con heridas leves. El incidente hizo crecer grandemente las credenciales del clan Nayef. Como reporta el New York Times, desde el 11 de septiembre, la inteligencia saudí ha aumentado enormemente su penetración de Al Qaeda, y ha llevado a cabo operaciones amplias en el interior de Yemen. El supuesto cerebro detrás de este último complot de bombazos es un dirigente de Al Qaeda en la península Arábiga, Ibrahim Hassan al-Asiri, un sofisticado fabricante de bombas. Según una fuente de inteligencia de alto nivel de E.U., al-Asiri proviene de la tribu Asiri, un grupo tribal con base en Arabia Saudita, que también opera al otro lado de la frontera con Yemen.

Esa fuente de inteligencia de EU, un especialista en el Medio Oriente, expresó su grave escepticismo sobre el incidente, citando la proximidad de las elecciones intermedias en EU y el papel central de los saudíes, como unas buenas razones para sospechar la naturaleza de este incidente. "El príncipe Nayef y su hijo van al alza" destacó la fuente. "Y si es que hay miembros de la familia real saudí con ligas cercanas a las redes detrás de los ataques del 11 de septiembre, esa es la familia Nayef. Son promotores de las redes Wahabi más línea dura".