Presidenta de Argentina conmemora Día de la Soberanía y lucha contra el libre comercio imperialista

25 de noviembre de 2010

22 de noviembre de 2010 — En su discurso del 20 de noviembre para celebrar el Día de la Soberanía Nacional y honrar a los héroes que pelearon en contra de las fuerzas invasoras anglofrancesas en la batalla de Vuelta de Obligado sobre el Río Paraná en 1845, la presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner afirmó que estableció este nuevo día festivo con el fin de repagar una "deuda histórica" a los argentinos y a la historia de la lucha del país en contra del libre comercio inspirado por los británicos, que los historiadores "oficiales" le ha "escondido premeditadamente" a la población.

El discurso de la Presidenta provocó un considerable rechinido de dientes de periódicos probritánicos como La Nación que gruñó el 19 de noviembre que era ridículo retratar la batalla de Vuelta de Obligado como una victoria cuando claramente fue una derrota.

La presidenta Fernandez de Kirchner enfatizó que la invasión fue un atentado de las potencias extranjeras para desmembrar a la nación gobernada por el patriota Juan Manuel de Rosas. Y, los barcos de guerra anglofranceses estaban acompañados de embarcaciones mercantes, "porque la verdad es que, ellos vinieron a nombre del libre comercio, para transformar este río, nuestro Río Paraná, en un río internacional, en vez de lo que es, y siempre será, un río de la nación Argentina".

¿Por qué es que en las escuelas, se preguntó, nos enseñan en gran detalle todo sobre nuestras batallas en contra de España, pero la historia de "aquellas batallas que se libraron en contra de otros colonialismos, que todavía existen, por ejemplo, en nuestras Islas Malvinas, se han escondido deliberadamente?". Esto no es un accidente dijo, "yo creo que es para convencernos muchas veces que es imposible luchar y mantener nuestra dignidad nacional".

La mejor manera de honrar a aquellos que lucharon hace 165 años, destacó, es "entender hoy la necesidad de unidad nacional como nuestro objetivo declarado, y como un instrumento para construir la gran nación" en la que soñaron Ross y otros. En una emotiva referencia a su difunto esposo, Néstor Kirchner, la presidenta Fernandez dijo que él, en cierto sentido, era representante de muchos otros más patriotas anónimos, que dieron sus vidas "por una sociedad más justa, democrática y libre" ante lo cual los asistentes respondieron con fuertes aplausos y cantando.

El monumento que conmemora la batalla "es para todos los argentinos y le pertenece a todos los argentinos" concluyó Fernandez. "Desde aquí, quiero enviarle un saludo a aquellos más de 40 millones de compatriotas y hacerles un llamado para que formen parte de esta nueva épica, en la que no serán necesarios los cañones y las cadenas [en referencia a las cadenas que los patriotas atravesaron sobre el Paraná para retardar a la fuerza invasora. ed.]; pero será necesario remover de nuestras mentes aquellas cadenas culturales que se han colocado ahí hace ya tanto tiempo. Estas son más fuertes, más invisibles, más dañinas y profundas que los golpes de cañones, y muchas veces nos hacen ver cosas, no a través del prisma de nuestra Patria, sino a través del prisma de los intereses de otros". Que el 20 de noviembre sea un símbolo de unidad nacional, dijo, "pero también de dignidad y soberanía para defender la Patria. Viva la Patria!".