Adios 'Bolha de Brasil', Adios BRIC

7 de diciembre de 2010

5 de diciembre de 2010 — Parecería que está causando furor un nuevo instrumento financiero en los últimos mercados financieros mundiales, incluyendo al Brasil que fija las tendencias. Después de los MBS y los CDS, ahora tenemos los "LCS", que son las siglas de "Lie, Cheat and Steal" (Mentir, Timar y Robar).

Resulta que el 20avo banco de Brasil en tamaño, Banco Panamericano, tuvo que ser rescatado por el Banco Central de ese país el 9 de noviembre por la modesta cantidad de $1,500 millones de dólares, debido a que cometieron la indiscreción de vender partes de su cartera de préstamos a otros bancos (...ejem, dos o tres veces... ejem), y también dejaron esos préstamos en sus propios libros como bienes propios. Esta contabilidad creativa era supervisada por la prestigiosa firma internacional de contabilidad, Deloitte and Touche, cuyo principal cliente en Brasil es el Banco Santander del Grupo Inter-Alfa.

El Panamericano cayó en problemas cuando su tasa de préstamos no redituables alcanzó el 20%, principalmente debido a su fuerte involucramiento en la burbuja de créditos al consumidor de pagos "rebajados" que se extendió por todo el sistema bancario brasileño. Los préstamos más típicos son para automóviles y motocicletas a 84 meses. Esta burbuja crediticia doméstica, conocida en portugués como "Bolha Brasil' (Burbuja de Brasil), creció de 20% del PIB al 45% del PIB, en los últimos dos años.

Así que, ¿cuál es la diferencia entre contar muchas veces los préstamos no vencidos como si fueran bienes en distintos conjuntos contables en Brasil, y el mercado hipotecario de Estados Unidos? Absolutamente ninguna.

Todo indica que lo que hizo el Banco Panamericano es también algo bastante común en todo el sistema bancario de Brasil. Bloomberg reportó el 25 de noviembre que por lo menos dos grandes bancos brasileños están ahora revisando sus reglamentos internos después del escándalo Panamericano. El dirigente del Banco Central, Henrique Meirelles dijo que se rescató al Panamericano para evitar que se extendiera el riesgo por todo el sistema bancario. Y el directivo del fondo de garantías bancarias del gobierno brasileño de repente se dio cuenta que era necesario insistir en que no había "absolutamente ninguna evidencia" de que los bancos hubieran tenido problemas vendiéndose unos a otros sus carteras de préstamos.

Toda esto es un fraude completo, comentó hoy Lyndon LaRouche. Esto es lo que siempre hacen los especuladores: se tiene que considerar el lado sicológico de la burbuja. Se meten en profundidades y después tratan de cubrir sus raterías. Es clásico: algún banco débil cae en el hielo delgado y no se pueden deshacer de él, así que termina arrastrándolos a todos consigo. Pero la causa de la crisis no es el banco débil; es la bancarrota de todo el sistema.