La nueva alianza fascista lincha a Rangel

7 de diciembre de 2010

5 de diciembre de 2010 — La votación de la noche del jueves 2 de diciembre, cuando fue derrotada la resolución del representante demócrata G. K. Butterfield (Carolina del Norte) para sustituir una censura humillante por una carta de llamada de atención al congresista Charles Rangel —con 143 demócratas y 3 republicanos a favor y 105 demócratas y 162 republicanos en contra— muestra que una mayoría de la bancada demócrata se oponía a la censura y quería en vez de esto la menor de las acusaciones, a pesar de las maquinaciones agravantes de Pelosi. Rangel fue linchado por la alianza fascista post electoral de los demócratas de Obama y los republicanos de Rand Paul, "y debemos llamarla alianza fascista" insistió hoy LaRouche.

Los artículos del 5 de diciembre en los periódicos especializados en asuntos del Capitolio, Roll Call y Político, destacan el papel malévolo en todo esto de Nancy Pelosi. En una reunión de la bancada antes del debate, ella trató de decretar que estaba fuera de orden cualquier enmienda que pudiera reducir el castigo de Rangel. Cuando se produjo la votación en el pleno sobre la enmienda, ostentosamente se abstuvo de cabildear la votación y en vez de esto se puso a vigilar intencionalmente el tablero donde se mostraba cómo estaba votando cada uno de los miembros. Y envió a todos sus principales mandaderos, George Miller y Anna Eshoo de California y Steve Israel de Nueva York, para que votaran en contra. Una vez que los pusilánimes demócratas vieron lo que Pelosi quería que hicieran, empezaron a votar en manada en contra de la enmienda y la derrotaron.

En una plática del 2 de diciembre, LaRouche dijo, que "en el congreso Charlie Rangel es un héroe rodeado de vagos sin agallas. La gente se da cuenta de que no tienen agallas y que se les puede destruir con impunidad. El problema es que los demócratas no quisieron actuar antes del 2 de noviembre. Pensaron que podían hacer sus maniobras después de las elecciones, pero yo sabía que no iban a poder. Ahora tenemos un vacío de poder".