El juez desecha el caso Kronberg; señala que abusaron del sistema de justicia federal

9 de diciembre de 2010

8 de diciembre de 2010 — El 7 de diciembre de 2010, el juez federal de distrito, Anthony Trenga, del Distrito Este del tribunal federal de Virginia, desecho la demanda de Marielle Kronberg en contra de Lyndon LaRouche, LaRouchePAC y otros, y señaló la "mala fe" de Kronberg y/o su abogado y su abuso del sistema judicial federal. Al hacerlo, el juez Trenga respaldó la recomendación del magistrado Martin Anderson.

Kronberg presentó su demanda en agosto del 2009 en coordinación con los agentes de la inteligencia británicos responsables de la patraña jurídica, en proceso, conocido como el caso de Jeremiah Duggan. El caso Duggan está ahora en manos de una indagatoria en Londres con relación al suicidio de un estudiante británico durante una conferencia en Wiesbaden, Alemania Occidental en 2003. La inteligencia británica ha revivido continuamente la patraña Duggan a pesar del hecho de que una declaración del Juzgado de más alto rango de Alemania sostuvo el 4 de febrero del 2010 que sus alegatos centrales eran fraudulentos, y que la determinación inicial en el 2003 de que fue suicidio, era la correcta.

El imperio británico ve a LaRouche personalmente y a su propuesta de una Glass-Steagall global como una amenaza existencial para el imperio y en vez de esto, propone conducir al mundo a una nueva era de tinieblas mediante los rescates sin fin de sus inservibles papeles financieros. (Ver la nota "El poderoso Wurlitzer"[1])

Al no poder encontrar algún abogado que quisiera presentar la demanda —lo que ahora los registros del tribunal muestran que es una demanda totalmente frívola y sin bases— Kronberg contrató a John Markham, el principal fiscal en contra de LaRouche y otros, durante el infame enjuiciamiento a LaRouche en 1984-1988; Markham es un ex miembro de la Iglesia del Proceso del Juicio Final, declaradamente satánica. Markham también representó como abogado privado al agente británico Ahmad Chalabi, quien fue el que aportó buena parte de la inteligencia falsa para la guerra en Irak. El juez Trenga descalificó a Markham para seguir participando en el caso el 9 de abril del 2010, y declaró que la información confidencial a la que había tenido acceso cuando era fiscal le daba una ventaja injusta en el caso, y que su presencia en representación de Kronberg ofendería el sentido de idoneidad público.

Las pruebas en el caso ponen de manifiesto que el motivo principal era acabar con el movimiento político de LaRouche. Las campañas de recaudación de fondos de Kronberg se condujeron con base al hecho de que el antiguo fiscal en contra de LaRouche, Markham, encabezaría el caso, y que iba a ser juzgado en el Distrito Este de Virginia, en donde anteriormente se declaró culpable a LaRouche durante una persecución infame. En una presentación de cuatrocientas páginas que acompañaban su moción de que se desechara el caso, los demandados demostraron "que la demanda de Kronberg carece totalmente de bases y no se presentó por ninguna razón legítima, sino más bien por publicidad y para hostigar como parte de la vieja venganza personal de Kronberg en contra de Lyndon LaRouche y otros demandados en este caso", una cuestión que se revisará inmediatamente si es que ella decide volver a presentar la demanda.

En su decisión, el magistrado Anderson señaló que en cuanto descalificaron a Markhan, Kronberg y/o su abogado, John Bond adoptaron el camino de " no acatamiento y completo desprecio por los Reglamentos Federales y las Ordenes de la corte, de manera 'flagrante"'. Señala que: "No se les debe dar la impresión a los presuntos demandantes de que el tiempo de los demandados o de la corte está a su disposición y que un litigante no debe poder retomar el caso donde él o ella lo hayan dejado después de desaparecer del caso durante semanas o meses y habiendo sido incapaces de darle tramite diligente a la presentación de pruebas".

Kronberg intentó culpar de su incapacidad de acatar las múltiples órdenes del tribunal a la negligencia de John Bond, quien se convirtió en el principal abogado después de que fue descalificado Markham. Sin embargo, el magistrado señaló que "hay evidencias ante esta corte... que indican que la demandante misma participó selectivamente en la presentación de pruebas y por lo tanto tiene algo de responsabilidad personal por no haberle dado tramite diligente al caso".

El magistrado Anderson tomó nota particular del hecho de que Kronberg y/o Bond, después de que se identificaron unos 9,000 correos electrónicos relativos a las solicitudes de presentación de pruebas de los demandados, se negaron a presentarlos y se negaron a darle respuestas completas a los cuestionamientos de los demandados, a pesar de que lo ordenaba la corte. Esa negativa continúa hasta la fecha. En vez de acatar las órdenes del tribunal, Kronberg le entregó a los demandados sus propias solicitudes de presentación de pruebas.

Los demandados argumentaron que los correos electrónicos de Kronberg y sus respuestas completas y veraces a los cuestionamientos podrían volverla a ella y a sus abogados en blancos de sanciones por presentar un caso frívolo con propósitos de hostigamiento, y pone al descubierto una interrelación completa con el caso del fraude Duggan encabezado por la inteligencia británica.

El magistrado Anderson destacó que, "el presentarle solicitudes de presentación de pruebas a los demandados a la vez que se niega o desatiende acatar las ordenes de presentación de pruebas del tribunal, es indicio de mala fe, sin embargo, no está claro cual es el papel que tuvo la demandante misma en la redacción de estos interrogatorios". Debido a lo poco claro de la culpabilidad plena de Kronberg, el magistrado Anderson le recomendó al juez Trenga que se desechara el caso sin perjuicio o, si no es así, que Kronberg y/o Bond paguen los honorarios legales de los demandados durante el período de presentación de pruebas.

Dado que el juez Anderson estableció que la única cosa que evitaba desechar el caso sin perjuicio era el poder determinar firmemente el papel cabal de Kronberg en el obstruccionismo flagrante, los abogados de LaRouche buscaron presentar pruebas de comunicaciones de Kronberg tanto con John Markham como con John Bond, después de que hubieron descalificado a Markham. En los documentos que se produjeron después del dictamen del juez Anderson, queda claro que John Markham continuó participando en el caso después de que fue descalificado, incluyendo ayudarle a Kronberg a redactar la declaración que ella presentó en su aparición ante el juez Anderson, en donde pedía que se le permitiera a Markham seguir representándola. El abogado actual de Kronberg, James Delsordo, hasta sugirió que Markham pudiera fungir como asistente de abogado a su lado, a pesar de la orden del juez Trenga.

Al desechar el caso, el juez Trenga evadió estos temas porque ahora eran "debatible".