La Fed y las Caimanes: nuevos detalles sobre los rescates financieros, para poner "los pelos de punta"

9 de diciembre de 2010

9 de diciembre de 2010 — Varios análisis, entre ellos los del equipo del senador Bernie Sanders, cuya enmienda forzó a que la Reserva Federal (Fed) hiciera públicos los detalles de sus "rescates" a los bancos desde mediados del 2008, siguen mostrando que "el TARP no fueron más que las minucias que había en el bolsillo" y que el rescate fue de muchos, pero muchos billones de dólares, quizá en el rango de los $16 billones de dólares en total. Buena parte de esto fue para las firmas financieras internacionales, o fueron préstamos de la Fed usando como garantías pura basura, lo que viola la Ley de la Reserva Federal.

Hay dos aspectos de estos informes que son los más espeluznantes. Primero, los bancos y corporaciones financieras extranjeras conectaron 4,200 transacciones diferentes de títulos a 13 diferentes programas de rescate de la Fed por un total de $3.8 billones de dólares: las ramas financieras de Toyota, Mitsubishi, Nissan, BMW, VW, Honda; los bancos centrales de México, Bavaria, y Corea del Sur y la Corporación Bancaria Árabe de Bahrain; los bancos del Grupo Inter-Alfa del imperio británico como Société Générale, Santander, Banco Real de Escocia y Banco Popular; y otros mega bancos europeos, ING, Dexia y HSBC. En uno de los programas de la Fed, la Ventanilla de Financiamiento del Papel Comercial (CPFF), las compañías extranjeras obtuvieron el 68% de los $396 mil millones de dólares en préstamos de rescate.

Segundo, bajo uno de estos programas, el Programa de Préstamos a Títulos respaldados por Activos a Plazo (TALF por siglas en inglés), la Fed prestó por lo menos $60,800 millones a más de 100 fondos compensatorios, fondos de capital social y otros fondos localizados en las Islas Caimán o en otros refugios extraterritoriales británicos.

Estos fondos están llevando a cabo, en este momento, una campaña de intensa especulación con los bonos de varias naciones europeas, en particular los de España, Portugal, Irlanda, Bélgica y ahora Alemania; y públicamente están atacando al Banco Central Europeo por no involucrarse lo suficiente en las compras, para garantizar que ellos tuvieran superganancias. ¿Le sigue prestando actualmente la Reserva Federal a estos fondos? ¿O, a través del FMI, a esos gobiernos?

Tercero, la mayor parte de la información que solicita la enmienda de Sanders sobre cuales son las garantías prendarias que la Fed acepta, por los muchos billones de préstamos de rescate que está haciendo, no aparece en las revelaciones de la Fed. Pero lo que calcula hasta ahora el equipo de Sanders, es que solo un 36% de las garantías prendarias pignoradas a la ventanilla de crédito de corredores primarios [de un día para otro] de la Fed, eran acciones de esas compañías —lo cual está prohibido según la Ley de la Reserva Federal— o bonos clasificados por debajo del grado de inversión. Otro 17% de las garantías prendarias eran créditos o préstamos que no estaban clasificados, pura pornografía.

La masa más grande de garantías prendarias de baja graduación fueron pignoradas por Morgan Stanley y Merrill Lynch inmediatamente después del desplome de Lehman en septiembre del 2008, cuando obviamente ellos mismos se iban a desplomar, sin los rescates de la Fed.