La City de Londres prevé el colapso del euro

14 de diciembre de 2010

14 de diciembre de 2010 — La City de Londres considera muy poco probable la supervivencia del euro en el plazo muy corto. La firma de consultoría británica, Centro de de Investigaciones Económicas y de Negocios (CEBR, por sus siglas en inglés), le da al euro una probabilidad en cinco de que sobreviva, debido a las exigencias de una reducción drástica en los niveles de vida, lo hace insostenible.

El periódico británico Scotsman reporta que el director ejecutivo de CEBRE, Douglas McWilliams, declaró que Irlanda, Grecia, España, Portugal e Italia tendrían que recortar el gasto de consumo en un 15% para que se mantenga el euro. Estos recortes son mayores que el 14% que tuvieron que padecer los británicos durante la Segunda Guerra Mundial.

McWilliams dice: "No hay registro en la historia moderna de una caída de los niveles de vida en tiempo de paz en la escala necesaria para mantener al euro en su forma actual. De hecho, la escala de los recortes necesarios solo se ha alcanzado en tiempo de guerra. Es por eso que a lo sumo, hay una probabilidad en cinco de que el euro sobrevida como está".

McWilliams se refirió a la última edición del informe Perspectivas Económicas Globales del CEBR, el cual enumera otros cuatro acontecimientos que se requieren para que el euro sobreviva, todos los cuales son muy improbables que ocurran. Estos son: que el crecimiento de Alemania supere el 3% cuando menos por tres años; que la Unión Europea apruebe un fondo de rescate financiero suficiente como para rescatar a España e Italia; que se cree un sistema mediante el cual la Unión Europea tenga control sobre la política económica de las economías débiles y que se firme un tratado al respecto; y que el gasto público de los gobiernos de las economías débiles se recorte en un 10% del producto interno bruto.

El portavoz de la City de Londres, Ambrose Evans-Pritchard, escribe hoy en el diario londinenses Daily Telegraph que el euro "necesita con urgencia un sepulturero" ya que ninguno de los planes que se han discutido se va a llevar a cabo. No va haber un "eurobono", ni un aumento en el fondo de rescate de 440,00 millones de euros (que son totalmente insuficientes) y el Banco Central Europeo no va a hacer una compra masiva de deuda soberana de las naciones débiles, porque todo ello exige la destrucción del Estado nacional y que Alemania pague por el rescate del resto de Europa. "¿Cómo pueden estar de acuerdo Alemania y Francia con los planes que equivalente a una unión de deudores de la UE, con una tesorería común, un mismo sistema impositivo y una misma política presupuestaria, el tipo de cosas que han sido materia de guerra civil y revoluciones durante la historia? Hacer eso es desmantelar los antiguos Estados nacionales de Europa dejando nomás el nombre".

Incluso si la canciller alemana Angela Merkel y el Presidente francés Nicolas Sarkozy lo intentan, el Tribunal Constitucional alemán no lo va a aprobar.

Evans-Pritchard cita a Hans-Werner Sinn del instituto alemán IFO, quien declaró que "si juntamos las deudas de los países de la periferia sudoeste, les estamos arruinando el futuro a nuestros hijos; esas deudas son astronómicas".

Concluye planteando: "¿Debemos de culpar a los actuales líderes desdichados, o a los hombres culpables de Maastricht que crearon esta máquina del juicio final? Si el proyecto mismos está podrido, con seguridad lo que más necesita la eurozona es un sepulturero".