La corrupción en la médula del gobierno de Obama: la ley de "reforma" financiera de Frank y Dodd

14 de diciembre de 2010

14 de diciembre de 2010 — El diario The New York Times publicó el pasado domingo 12 un artículo de Louise Story, que documenta lo que ha venido diciendo LPAC sobre la mentada ley de "Reforma" Financiera que hicieron el representante Frank y el senador Dodd (conocida como la ley Frank-Dodd) y promovida por el gobierno de Obama. En realidad, la ley consolida el control sobre el canceroso Mercado multibillonario de los derivados financieros en el mismo pequeño grupito de bancos depredadores que han llevado a la economía mundial al borde del abismo. Como dijo Lyndon LaRouche: esa es la corrupción en la médula del gobierno de Obama.

El artículo titulado "Una élite bancaria secreta domina las transacciones con derivados", y expone el hecho de que 9 bancos grandes controlan el mercado de derivados. Según la autora, el tercer miércoles de cada mes, nueve miembros de una sociedad selecta de Wall Street se reúnen en el centro de Manhattan. Estos nueve banqueros son miembros del comité de riesgo del centro de compensación de derivados llamado InterContinental Exchange (ICE, por sus siglas en inglés): Thomas J. Benison de JPMorgan Chase & Company; James J. Hill de Morgan Stanley; Athanassios Diplas de Deutsche Bank; Paul Hamill de UBS; Paul Mitrokostas de Barclays; Andy Hubbard de Credit Suisse; Oliver Frankel de Goldman Sachs; Ali Balali de Bank of America; y Biswarup Chatterjee de Citigroup. Varios de estos mismos personajes tienen posiciones de influencia en otras cámaras de compensación on en comités de la poderosa Asociación Internacional de Canjes y Derivados.

Gracias a la ley Frank-Dodd, en vez de eliminar el cáncer de los derivados financieros, lo cual se haría con la aprobación de la ley Glass-Steagall, se establecieron cámaras de compensación, a través de las cuales se supone ahora que se transarán los derivados financieros. Actualmente hay tres cámaras de compensación de derivados, todas controladas por los grandes bancos: La InterContinental Exchange, o ICE; Chicago Mercantile Exchange; y otra que estableció Nasdaq (la misma firma que evalúa las acciones de las empresas de computación en la bolsa).

Con la ley Dodd-Frank, las cámaras de compensación de derivados recibieron una autoridad enorme. Los comités de riesgo se encargan de decidir cuales serán los precios a los que se realizan las transacciones —por encima de las comisiones que cobran los bancos por conectar al comprador con el vendedor— y que tanto dinero tienen que poner los clientes como colateral para cubrir las pérdidas potenciales. Los comités también recomiendan cuales derivados deben pasar por las cámaras de compensación y cuales pueden ser eximidos del procedimiento.

El artículo expone como se disfrazan las ganancias de los derivados: "En la mayoría de los casos, al comprador nomás le dicen cuanto tiene que pagar por el contrato de derivado, digamos $25 millones de dólares. Esa cantidad es mucho mayor de lo que obtiene el vendedor, pero qué tanto más —$5,000, $25,000 o $50,000 más— no se sabe. Esto se debe a que al vendedor solo le dicen cual es la cantidad que recibe. La diferencia entre las dos consiste en la comisión y ganancia del banco. Sería como si un agente de bienes raíces vende una casa, pero el comprador solo sabe cuanto pagó y el comprador solo sabe cuánto recibió. El agente se embolsa la diferencia, como su comisión, pero no lo revela ni al comprador ni al vendedor. Más aún, solo el agente de bienes raíces —y ni el comprador ni el vendedor— tendría acceso fácil a los precios pagados recientemente por otras casas en la misma cuadra".