La candidata Diane Sare declara: ¡El bigotito se queda!

13 de enero de 2011

La candidata de la planilla demócrata larouchista, Diane, Sare dio a conocer la siguiente declaración , que por su importancia se reproduce en este sitio

12 de enero de 2011 — El 11 de abril del 2009, Lyndon LaRouche dio una presentación internacional por Internet en donde identificó a Obama como una "personalidad fallida" del mismo tipo que Adolfo Hitler o el emperador romano Nerón. Aunque en ese entonces se enfurecieron muchos funcionarios electos y otros del Partido Demócrata por esta evaluación, los últimos acontecimientos han probado que la visión de LaRouche en ese entonces era precisa. Ahora, los medios noticiosos están usando el trágico tiroteo llevado a cabo por un conocido sicótico como pretexto para censurar cualquier crítica al presidente Obama y sus políticas, alegando de manera escandalosa que las acciones del asesino se guiaron por la "atmósfera de odio" supuestamente creada por la ex candidata a la vicepresidencia Sarah Palin, y todos los demás que fueron lo suficientemente abiertos como para oponerse al modelo de Obama copiado de los británicos, del programa de eutanasia T-4 de Hitler, según el cual algunos miembros selectos de la sociedad pueden ser clasificados como "comensales inútiles", o siguiendo el lenguaje fiscal de hoy, como "no costeables". Recuerden que Obama hizo uso de extraordinarios sobornos públicos y amenazas secretas para aprobar por la fuerza el proyecto de ley en el congreso y después usó el Cuatro de Julio (!) para nombrar, sin que el Senado tuviera que confirmarlo, a un caballero honorario del imperio británico, SIR Donald Berwick, para que administrase esa política criminal Es una ironía que las dos últimas víctimas de Obama hayan muerto en Arizona, personas de condición humilde que necesitaban transplante de órganos que se cancelaron como resultado de la falta de financiamiento para el Medicaid, y una decisión de la gobernadora de Arizona.

Ahora, vean lo que han suscitado en estos últimos dos días: un trastornado de 22 años, con una obsesión por la congresista Giffords desde hace 3 o 4 años (quien por razones desconocidas, quizá bajo intensas presiones, había votado a favor de la política de salud de Obama) decidió abrir fuego contra ella y una multitud de ciudadanos en un evento público enfrente de una tienda de abarrotes. Fueron asesinadas 6 personas, y resultaron heridas 12 o más personas, entre ellas la congresista en condiciones críticas. Unos momentos después de los disparos, ya la prensa internacional estaba proclamando que habían matado a Gifford (lo que no había sucedido), y segundos después de esto el diario Guardian de Londres (con énfasis en Londres) envió un mensaje por tweeter en elsentido de que de alguna forma Sarah Palin había causado el incidente, al haber hecho un llamado en las últimas elecciones para derrotar a Gifford, junto con otros 18 congresistas que habían votado a favor del proyecto de ley T-4 de Obama. El Congreso de EU decidió después cancelar toda su actividad normal en el resto de la semana, luego del incidente.

Los medios informativos ahora están manipulando a los aterrorizados y desesperados norteamericanos para que acepten la idea de que cualquier crítica a un funcionario electo, es incendiaria y debe ¡declararse fuera de la ley! La única forma en que pueden imponer las medidas de austeridad brutal que está pidiendo Obama y sus compinches republicanos es con una dictadura. Tienen que silenciar todo debate y a quienquiera que ponga en tela de juicio la política o llame Hitler a Hitler se le debe acusar de incitar a la violencia y quizá encarcelarlo.

Nosotros, los seis demócratas larouchistas en todo el país, que estamos contendiendo por un puesto en el Congreso, nos negamos a ser espectadores y permitir que nuestra preciada república, por la que tantos dieron todo, sea destruida por el mismo enemigo que combatió George Washington hace 234 años. No existen razones para que los norteamericanos se pongan histéricos. La solución a la crisis actual está imbuida en nuestra Constitución, y la ha planteado claramente el estadista LaRouche y nuestra planilla. Los únicos que deben estar histéricos son los operativos del desplomado imperio británico que, al igual que el dios Zeus, insiste en que el mundo entero le siga los pasos en su hundimiento en el abismo. Ellos saben que una mayoría de los ciudadanos norteamericanos apoyan el retorno a la norma Glass-Steagall, que apresuraría el fin de su quebrado imperio y le daría nuevos bríos a los Estados Unidos de América como república constitucional capaz de sacar al mundo de una Era de Tinieblas.