Una nueva ronda de sacudones en los alimentos en EU, mientras los tahúres financieros se apoderan de la cadena alimentaria

23 de enero de 2011

Una nueva ronda de sacudidas en los alimentos en EU, mientras los tahúres financieros se apoderan la cadena alimentaria

19 de enero de 2011 -- Está por estallar en Estados Unidos una nueva ronda de sacudones en los precios de los alimentos, o incluso escasez, mientras la liquidez de los rescates financieros empantana los centros de comercialización al mayoreo, Obama continua en el cargo, y Bernanke sigue hablando locuras sobre una "inflación bajo control''. A un nivel más obvio, la población ya está pagando 12 por ciento más en sus gastos de alimentos comparado con el año anterior. Pero se esperan drásticos aumentos en las próximas semanas.

La cadena de abasto de carne es emblemático del caso. Los precios en el supermercado para el bistec han aumentado un 7% comparado con el año anterior, y el puerco, entre 7 y 10 por ciento; pero los precios de los contratos a futuro del ganado (llamados simplemente "futuros" en el mercado brusátil) han subido 25% y los del puerco 30%, comparado con el año anterior en la lonja de Chicago. Pronto veremos como se disparan los precios de la carne en el supermercado.

El volumen creciente cada vez más de los contratos agrícolas a futuro y las opciones de transacciones no tienen ninguna relación con el volumen mucho más pequeño de los productos físicos.

Los procesadores y mayoristas de todo tipo de alimentos han hecho malabares, para moderar los precios al menudeo; disminuyendo el tamaño del paquete, agregándole agua o rellenándolos, para limitar los aumentos de precio, absorbiendo algunas pérdidas; pero esa situación ya es historia. Desde ConAgra hasta Kellogs, todos están anunciado aumento en los precios al consumidor.

No obstante, los agricultores no están recogiendo ganancias con rastrillo; se han visto afectados por los aumentos en los precios en sus propias operaciones, en los químicos, semillas, gas, fertilizantes y otros insumos. Al mismo tiempo, con frecuencia obtienen precios para sus productos "a puerta de corral'', mucho menores que como se cotizan en las bolsas de valores los precios a futuro en el papel. La mayor parte de los agricultores están perdiendo ante la impredicibilidad extrema de los precios, cuando ellos tienen ganado y cosechas que requieren cuidados regulares, todos los días.

Vean Iowa, uno de los principales estados agrícolas de EU. El valor en papel de las cosechas de maíz y soya en Iowa hace un año, era de $13 mil millones; pero ahora está por encima de los $21 mil millones (el maíz estaba a $3.50 el bushel, y ahora está a $6.57 en la lonja de Chicago (CBOT, por sus siglas en inglés); la soya estaba a $9 el bushel y ahora está a $14.09). ¿Son estas "buenas noticias?'' Considérese desde la perspectiva de tener que alimentar al ganado.

Iowa es uno de los principales estados productores de ganado vacuno y porcino. Los costos de alimentos se han disparado. Agregándosele a esto, Iowa es el principal estado del programa de maíz para producir etanol, bajo la locura de combustibles alternativos de Obama. ¿Es tranquilizador para los granjeros de Iowa que se eleven los precios del maíz, soya, carne de res y de cerdo?

Los precios de los fertilizantes para los granjeros se han elevado un 14% en el último año, en general, para los tres elementos básicos --nitrógeno, potasio y fósforo-- pero los precios al mayoreo se han elevado aún más rápido. El precio de la urea, para fertilizante nitrogenado, se elevó más del 100 por ciento en la segunda mitad del 2010. El maíz es una cosecha que necesita mucho fertilizante.

Los precios de las acciones de las compañías de los carteles de fertilizantes se han disparado. Las acciones de Potash Corp. se han elevado en un 20% desde mediados de diciembre. Yara International, el fabricante de fertilizante de nitrógeno con la comercialización pública más grande del mundo, está viendo igualmente un despunte. Mosaic, el ala de fertilizantes de la mega compañía privada Cargill, está haciendo su agosto. Los carteles que manejan granos también están rastrillando ganancias, como ADM, Bunge, Viterra, Louis Dreyfus, etc.

'Al diablo con todo'

Lo que está sucediendo es que los agricultores están abandonando el trabajo; se está reduciendo el número de las cabezas de ganado en el cinturón agrícola. Los granjeros jóvenes están renunciando antes de siquiera empezar. Existe un sentimiento de "al diablo con todo''. Se está produciendo un cambio para peor. El promedio de edad de los granjeros es de alrededor 60 años en el territorio de Nebraska y otros lados. Actualmente no hay nuevos agricultores que se inician porque se requiere de un promedio de 45 cabezas de ganado para mantener a una familia de cuatro, y el arranque para una operación de este tipo requiere de $5 a $7 millones de dólares. Sin la ley Glass-Steagall que rompa con el sistema monetario moribundo, van a desaparecer los alimentos.